EL DÍA ANTES DE CUMPLIR 24 AÑOS, ESTANDO SOLTERA Y DESEMPLEADA, DECIDÍ CAMBIAR MI TRADICIONAL SISTEMA DE CATARSIS. YA NO ERA SUFICIENTE LA PSICÓLOGA Y LOS FECAS CON AMIGAS. HABÍA QUE DAR UN PASO MÁS Y EL BLOG SE CONVIRTIÓ EN UN TRIUNFO: DESPUÉS DE MESES (AÑOS?!) DE ESTAR TENTADA, ME ANIMÉ A ENTRAR AL MUNDO. FUE ANIMARME A COMPARTIRLES A TODOS, A PARTIR DE ESTA VENTANA, UN POQUITO DE LA LOCURA DE MI SER. PORQUE, NO VAMOS A NEGARLO, SOY UNA LOCA TOTAL. LOCA LINDA IGUAL ¿EH?, DE LAS QUE DAN GANAS DE QUERER. PERO INDUDABLEMENTE NEURÓTICA.
EL ESPANTO DE SEGUIR CUMPLIENDO AÑOS SE POTENCIA POR LA FALTA DE PAREJA Y EL DESAFÍO DE CONVERTIRME EN UNA VERDADERA MUJER MODERNA: ESTUDIAR, PRODUCIR, TRABAJAR, SALIR, SATISFACER LA MIRADA DEL MUNDO, BRILLAR, DISFRUTAR, ADELGAZAR Y OTROS TANTOS MILES DE VERBOS QUE SE ACUMULAN EN LA LISTITA DE "DEBER SER" GUARDADA EN LA CARTERA.
HOY DECIDO LIBERAR UN POCO DEL CAOS DE MI SER A PARTIR DE LAS PALABRAS PARA VER SI, QUIZÁS ASÍ, DECRECEN LOS NIVELES DE HISTÉRIA Y NEURÓSIS

... Y SI NO FUNCIONA, AL MENOS NOS REÍMOS UN RATO!!!!!

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domingo, 19 de agosto de 2012

Partir rumbo a Austin, Texas.

Hay muchos que ya deben haber leído este relato vía mail. Pero quién todavía no lo hizo esta invitado a sentarse cómodo, abrir una cervecita fría y relajarse. Lo que estan a punto de leer puede ser muy estresante y no tengo dudas de que puede agotar al lector.

* Primera prueba: tener todo listo y lograr salir a las 17hs
El lunes fue un día...díficil. Por suerte mi mamá estaba al pie del cañon y se morfo todas mis locuras. Me despedí de compañerito de trabajo (el nuevo candidato-no-novio-todavia) a las 7:30 de la mañana desde el anden de acasusso: cómo si fuera una película más, el se subió al tren para ir a trabajar y yo me quede llorando en la estación. El drama en su expresión máxima... Yo había dormido dentro de todo bien porque el domingo a la noche caí rendida del agotamiento pero igual me desperte cansada. Por suerte llegué a mi casa post-despedida-dramática y después de un ratito terminando de ordenar me pude volver a dormir. Llegó mama cerca de las 10 lista para hacer de heroína y ayudarme todo el dia (no se que hubiera hecho sin mama!!) y ahi empezo el rally:

1. Ordenar toooodo el depto: cargar la valija, la ropa que faltaba planchar y guardar en la valija; la ropa/sabanas/toallas que faltaban lavar, planchar y guardar en la valija; las cajas con cosas mías; las bolsas con cosas de mama; las botellas.. en fin.. de todo para subir al auto. Mamá preguntó: -"tenes todos los papeles...? pasaje, pasaporte, tarjeta de crédito...?"- a lo que respondí que sí y le mostré mi carpetita negra de viaje. La carpetita que me habían dado en el congreso de Santa Fe el año pasado. Una carpetita super prolija que tenía preparada desde hace semanas y que lo último que había agregado era los dolares que yo había sacado la semana pasada. Todo super prolijo.
2. Pasar por la joyería a ver si cambiaba un regalo por un reloj. No sucedió porque la joyeria no vendia relojes.
3. Volver al depto a buscar el mate: asi es, mama volvió a subir hasta bsucar el mate mientras yo la esperaba en el auto.
4. Ir a Movistar a cambiar el plan para el tiempo del viaje
5. 11:30hs: Mama se fue a llevar las cosas al laverap - yo me quede en san isidro y fui al Kodak a imprimir fotos de mi flia para llevarme al viaje.
6. Ir a tribunales a buscar una bandeja que me había dejado y era para mis inquilinos. En realidad la bandeja me doy cuenta que no importaba tanto como volver a verlo una vez más a mi compañerito de trabajo... nos encontramos en un 5to piso para yo darle un ultimo regalito y el darme la bandeja. Prometí no llorar. Bue... no resultó. Él se olvidó la bandeja arriba y yo no pude contener las lagrimas otra vez. Fue un último beso de despedida muy a las apuradas...
7. Pasar por la farmacia. 
8. 13.30hs; Me buscó mi tía para ir a lo de mamá a almorzar y terminar la valija. Almuerzo con mi hermano, su novia, mi tía y mi mamá.
9. 14.30hs: terminar la valija!!! terminar de guardar tooodoooo!!!
10. 16.00hs: turno con la depiladora. a la media hora me buscó mamá y fuimos a su casa. Ahí ya estaban todos listos para salir.

17hs: salimos rumbo a Ezeiza. Yo: agotada. Mamá supongo que también!!!!
--> Prueba superada.

*Segunda prueba: el pasaporte
Hasta ahí, más allá de mi llanto constante, a lo largo del día iba todo bien. Había logrado terminar todo en tiempo y forma lo cual era sumamente admirable teniendo en cuenta mi inestabilidad emocional de los últimos días (ja). Yo lagrimeaba pero era un buen momento. La llamamos a mi hermana menor desde el auto, ibamos charlando, jorobando.
Papá insistió con mis papeles por 2da vez en el día: tenes todo? el pasaporte vigente, la visa...? La tarjeta de crédito? A lo que respondí, otra vez usando el mismo tono de "oooobvio que siiii papaaaaaa que incha que soosssss" que si, que estaba casi segura que la tarjeta de credito estaba pero que de ultima nos enterabamos en ezeiza si me la había olvidado.
"-no esperes hasta ezeiza. Controla todo AHORA".-dijo mi papá.

Ok. Hago lo que diga Ud, papuchuchuchu.
Abro la carpetita y estaba todo ahí super prolijo como desde hace días. El pasaporte, la tarjeta de credito, la tarjeta de estudiante de la UBA, la tarjeta de OSDE, la plata, el papel de los pasajes, la carta de la UBA con al resolucion... etc. etc. 
Como quien quiere la cosa, abro el pasaporte.
Ahí estaba el momento dramático. 
El momento en que uno dice "estas cosas a mi NO me pasan y le pasan siempre a otro". 
El momento en donde te sentis la persona más idiota del universo. 
El momento en donde queres desaparecer de la tierra.
....EL PASAPORTE QUE YO TENIA ERA EL VIEJO. EL VENCIDO. EL QUE NO TENÍA NINGUNA VISA DE NADA. Lo había guardado mal.

Así como leen. Yo no podía viajar, señoras y señores.
Ataque de pánico ahí mismo.
Ni siquiera de lagrimas: de shock. De enojo. De estress. 

No tenía idea donde podía estar. Empece a divagar: existió este pasaporte? sí, existió. Lo fui a buscar a HLD cuando me lo mandó la embajada de usa? Sí, lo busque. Lo saque de casa? Sí en un momento estuvo en lo de mamá xq mis hermanos lo habían escaneado. 
-"Debe haber quedado ahi" pense. Lo que era totalmente ridiculo porque en realidad ellos me habían escaneado el pasaporte para que yo pudiera mandar los papeles necesarios para la visa, que después hice y después busque.. pero bueno, en ese momento se mezclaron los tiempos, la cronologia se me torció y era la única opción que se me ocurría.
Eran las 17:45hs. Dimos la vuelta rumbo a san isidro y llamamos a mi hermano para que empezaran a buscar entre las cosas de mamá y papá a ver si había quedado ahi. Mi hermano, mi cuñada y la chica que trabaja en casa dieron vuelta la casa. No aparecía. 
Mamá estaba al grito de "Sophie iluminanos, abrinos los ojos para que podamos ver. Sophie ayudanos a encontrar este pasaporte. Tiene que aparecer". 
Mi prima, en voz baja me tranquilizaba y me decía que tenía que aparecer. Estaba segura de que iba a aparecer.
Papá, en silencio, manejaba lo más rápido que podía pero el trafico estaba imposible pro al general paz.
Yo... lloraba. Puteaba. Gruñia: "este viaje es una mierda. Listo, no viajo. no viajo una mierda. Ya esta, no voy".
Estabamos todos esperando que nos avisaran que había aparecido. Pero no. Mi hermano no llamaba.
Empezamos a desesperarnos. Todos. 
Se nos ocurrió que quizás había quedado en mi depto.. era obvio que no porque con mamá a las 11.30 am habíamos dejado todo totalmente limpio y vacio, listo para los inquilinos. Pero en esos momentos uno busca hasta en los lugares más insólitos. De hecho, gonzalo hasta abrió la heladera y mi papá reviso cada uno de los bolsillos de sus trajes pensando que quizás podía estar ahí. Mi hermano, mi cuñada y yo fuimos en auto hasta mi departamento mientras mis papas, mi prima, Ada (la chica de casa) y mi hermanita revisaban toda la casa de mis viejos. Había que abrir todas las cajas en donde mis cosas habían quedado embaladas. Era una misión imposible. Empecé a pedirle a los que rezaban que le pidieran encomendaran la búsqueda a algún santo....
Eran las 18:00hs y nada. 18:15 y nada. 18:30 y nada.
Volvimos de mi departamento hasta lo de mis papás y cuando estamos entrando el auto, en la puerta suena el teléfono. Llegamos y la veo a mi prima saltando y a mamá corriendo desde la entrada junto con mi hermana y papá: el pasaporte estaba.
Nos subimos al auto. Salimos para Ezeiza otra vez. Segun mamá, Sophita mi prima desde el cielo había ayudado: había encontrado el pasarporte y la había usado a mechita de instrumento. Segun Mechita ella era una genia que había podido identificar que la carpetita negra super prolija de mi congreso de santa fe tenia el mismo logo que un bolsito gris en donde apareció el pasaporte. Segun Clari todos tenian razón.
Yo estaba tan histérica que mamá se subió atrás conmigo para ir calmándome.
Me abrazo y… yo rompí en llanto. Como una beba. Llanto desconsolado, de desahogo y de liberación pero a la vez de cansancio. Estaba liberando toooooda la tensión de esa última hora.
Un horror.
Y mientras yo lloraba, mi papá trataba de hacer magia para llegar a Ezeiza antes de que terminara el horario para el check in.
Por suerte mis amigas del alma ya estaban en Ezeiza, listas para despedirme, y se habían ocupado de avisar a la gente de United que yo iba en camino. Y por suerte también había relativamente poco tráfico y pudimos ir ligero hasta el aeropuerto.
A las 7:45 estaba bajándome del auto, con las valijas y los bolsos y los mil bártulos.
--> Prueba superada!!!

*Tercer prueba: despachar las valijas y subir al avión.
Una vez que llegué al mostrador tocaba el siguiente desafío: lograr despachar las valijas sin tener que pagar sobrepeso… bue, resulta que no todo era tan fácil. Ahí estaba yo, muerta de nervios, con los ojos hinchados de tanto llorar, con el pelo transpirado del estrés y los mil bartulos.
La subo a la balanza.. y daba 29kg en vez de los 23 que tenía que pesar. Lo mire al empleado de United con ojos de pollito mojado. Le explique que iba a abrir la valija y pasar cosas al bolso de mano. Con la ayuda de mi hermana y mi prima logre mágicamente sacar 4kg y pasarlos al bolso azul….la balanza daba 25kg. El tipo dio el ok y la valija pasó.
Una vez despachada nos fuimos a tomar algo. Todos necesitábamos decantar el estrés que habíamos pasado. Cervecita y coca cola para todo el mundo. 20 minutos después llegó el momento de la despedida. Abrazos, un par de lagrimas y pasar a migraciones.
Todo salió perfecto.
A las 21:30 estaba arriba del avión, despegando.
--> Prueba superada!!!

*Cuarta prueba:  Hacer la conexión con Austin.
Antes de las 6 me desperté con el desayuno. Había podido dormir toda la noche aunque tenía una contractura tremenda.  A las 6:30am estábamos aterrizando en Houston. Yo asumí que la compañía tenía los horarios programados teniendo en cuenta los tiempos que lleva entrar a EEUU y que por eso yo no iba a tener problemas.
Error.

Resulta que no.
Tardé años en bajarme del avión no-se-por-que.
6.40hs. empiezo la fila de migraciones. Migraciones tardó siglos.
6.55hs: Cuando terminé ahí hubo que caminar hasta la punta del aeropuerto para buscar la valija.
7.05hs: Después, hacer una nueva fila eterna para pasar Aduana y despachar la valija para que la subieran a mi avión. Yo estaba a esta altura, totalmente estresada y transpirada otra vez más.
7.10: Logré dejarla valija y de ahí caminar para el otro lado, hasta otra punta, para hacer el control de seguridad.
7. 15hs: Una vez que pasé el control me dicen que busque en la pantalla la “gate” para subir a mi avión. Yo estaba en la terminal A. Si hubiera volado en esa terminal llegaba… pero no. Resulta que tenía que ir a la terminal B y para eso había que subir 2 escaleras, atravesar un pasillo y tomar un tren.
Me bajé del tren y eran las 7:19. Tenía 9 minutos para llegar a la puerta exacta. Ahora dependía de cuán lejos estaba la Gate B-22.
Bueno… resulta que muy, muy lejos. A esta altura yo ya me había dado cuenta que el aeropuerto de Houston es gigantesco.
La imagen era la de una flaquita corriendo toda transpirada cargando una cantidad de bartulos que acumulados eran casi más grandes que ella. Ridículo. Y sobre todo, ridículo porque mi corrida era torpe y lenta por culpa de todo ese peso que mis pobres hombros estaban intentando soportar: cartera a punto de explotar, que a su vez tenía atada una camisa azul; un maletín para transportar la computadora y una carpeta, un par de libros, un par de cuadernos, un par de boludeces más , que a su vez tenía enganchado el tapado beige de invierno y además  el bolso de mano que gigantesco de más de 6kgs, ya que al momento de despachar la valija ya dije que hubo que sacar todos los kg de más que tenía…los 4kg fueron a parar al bolso que en ese momento yo cargaba mientras intentaba correr.
En fin, ahí estaba yo, corriendo mientras cada 3 pasos miraba el celular, como para confirmar que era una misión imposible llegar.  Yo iba siguiendo los cartelitos que indicaban las gates. Daba una vuelta y aparecía un pasillo todavía más largo. Era desesperante. Mi estado físico es terrible y en esos momentos queda en evidencia. No me daba el aire. (Obvio que en esos momentos una piensa que apenas empiece el semestre va a empezar gimnasio… después queda solo en la idea).
7:28 llegué a la gate 22.
Estaba cerrada. Era muy tarde. Una escena de película otra vez (a esta altura ya el temita cine me estaba agotando. La despedida en el andén te la tomo, la adrenalina del pasaporte y la llegada a Ezeiza ya me habían agotado pero bue, era un buen cuento pero la 3er escena dramática en 2 días ya me superaba)
Apareció una empleada de United. La pobre no tenía idea lo que le estaba por tocar. Empecé a rogarle que me abriera la puerta, que yo tenía que subirme sí o sí, que mis valijas estaban ahí que bla bla bla. Obviamente yo.. lloraba. Desconsolada.
Al pedo. No conseguí nada. La valija no había llegado al avión y yo tampoco.
La señora me tranquilizó y me aclaró que tanto la valija como yo íbamos en el siguiente vuelo y que el avión salía a las 10. Tanía tiempo de ir a tomarme un café y pasar por el baño. Al final, resultó un buen momento. A las 9 subí a mi avión y a las 9:40am ya estaba en Austin.
--> Prueba superada!!!

Quinta prueba: llegar a mi departamento “the Quarters”
En teoría, si yo lograba subirme a mi conexión hubiera llegado a Austin a las 8:22am. En ese momento estaba esperándome Chris, un chico que es parte de una organización que se llama Planet Longhorn que se ocupa de recibir a los estudiantes extranjeros de Austin.
Resulta que yo nunca llegue. Y el buen muchacho se fue.
Así que el nuevo desafío era lograr llegar a mi departamento. Obviamente que a esta altura del partido lo lógico era pagar un taxi y dejarme de joder peeeero no. Di un par de vueltas buscando información e intentando encontrar algo que no tenía muy en claro que era. Hasta que la vi…!
Era una chica joven, claramente una estudiante, que tenía un cartel de “welcome muhhamad” o algo así.  Supuse que era de la organización Planet Longhorn y me tire el lance. Me acerque y le pregunte cómo hacía yo para llegar a UT (mi universidad). Le conté lo que me había pasado y ella no solo conocía la organización sino que además resultó ser la vicepresidenta!!! Asi que se ofreció a llevarme sin ningún problema. Hubo que esperar como una hora: primero esperar al chico que ella había ido a buscar y después esperar a las valijas del muchacho que nunca llegaron. Salimos del aeropuerto y recién cuando el calor me aplastó tomé completa conciencia de que ya no estaba en mi país. Hace un calor agobiante… es terrible.
La chica me dejó en la puerta del departamento. Me mira y me pregunta por la llave.
No la tengo, obviamente. 
Resulta que iba a estar una persona esperándome en la puerta conforme los horarios que había anunciado yo via mail. Yo no llegue y ahora la persona (Kristen) no estaba.
Nueva imagen para el recuerdo: Claricienta con todas sus valijas, vestida con calzas y borcegos con 30 grados de calor sola en la puerta de un edificio en el medio del West Campus de Austin, Texas.
Me quería morir muerta.
La odisea de llegar a mi departamento no terminaba más....
12 del mediodía. Un sol que rajaba la tierra. 
Yo, vestida de invierno y con mil bártulos estaba ahí paradita con cara de “no-doy-más”.
Cassia, la chica que me había llevado del aeropuerto se había ido. Tenía que buscar a otros extranjeros. Me había dejado con una pena terrible y un poco de culpa pero… me había dejado al fin y al cabo.
Resulta que yo estaba un estado de inestabilidad tal que por momentos me invadía una desesperación capaz de hacerme creer que me iba a morir en la puerta del edificio y dos minutos después yo dejaba de llorar, respiraba hondo y juraba que todo iba a salir bien. Tenía que lograr contactar a Kristen que era la chica que se había ocupado de mi alquiler. Para abrir la puerta del edificio había que pasar una tarjeta (es como abrir un cajero automático de noche) y una vez abierta la puerta lo único que había en el hall era un ascensor.
No tenía batería en mi teléfono. Tenía batería en mi computadora pero no había wi-fi como para mandarle un mail a Kristen. De pronto entró un chico al edificio y me dejó pasar. Por lo menos estaba adentro, esperando con aire acondicionado. No tenía idea sobre cuál era mi cuarto pero era mejor esperar adentro que en la vereda. Le explique que era una estudiante de intercambio y él me dijo que era Italiano y que también era un recién llegado. Había contratado el departamento con la misma organización que yo. Le pregunte si tenía el numero de Kristen y me dijo que no y que tampoco tenía un teléfono celular americano peeeeeero que iba a subir a averiguar porque sus roommates si lo tenían.
Se fue.
Y yo quedé sentadita con todas mis valijas. El italiano no volvía… no aparecía…
Me impaciente. Descubrí que mi computadora podía captar la señal de wi fi del negocio de camas solares que estaba al lado del edificio. Entonces apareció un dilema: salir del edificio, al sol, a intentar que al lado me den la contraseña para poder mandarle un mail a Kristen diciéndole “hola que tal estoy en la puerta” con el riesgo de quedar del lado de afuera…o quedarme esperando que volviera el italiano con ayuda.
Ganó la impaciencia.
Abrí la puerta y medio haciendo malabares logré sacar todos mis bolsos y caminar hasta el negocio… solo para darme cuenta que no había nadie. Estaba vacío. Un bajón terrible.

Y cuando todo parecía sin solución… aparece el italiano.

Y en ese momento todo fue maravilloso. A partir de ahí todo fue genial.
Había llegado el momento de disfrutar.

El italiano había bajado con un español esplendido que se acercó a auxiliarme con mis valijas. Me dijo que tenía el número de Kristen y que si yo era argentina probablemente iba a ser la compañera de departamento de “Aracelí”. Justo apareció una chica yankee que nos saludo y que parece q también estaba instalada en lo de Aracelí.
Me abrieron la puerta y entramos las valijas. Subimos al 2do piso y mientras, el español llamó a Kristen y quedaron en que nos encontrábamos todos en el 511, el departamento de Araceli.
Mi departamento.
Paso a explicar la cadena de coincidencias. Yo decidí alquilar este departamento en el edificio “The Cameron House” porque el argentino que viajaba becado por la UBA igual que yo, había alquilado ahí. El ya estaba en Austin desde la semana pasada y estaba instalado en su departamento 212. Resulta que el vive con Juan, el español. Y con ellos vive el Italiano en cuestión (Miquele). Juan es de valencia y vino becado a estudiar arquitectura junto con Araceli. Así que ellos estaban todos pendientes de cuando llegaba la argentina que iba a estudiar derecho con el argentino y que iba a vivir con Araceli.
Y ahí estaba yo, llorisqueando nuevamente, pero esta vez, de desahogo. Finalmente estaba en el 511, siendo capaz de dejar las cosas en mi cuarto y tomar un vaso de agua fría.
Había llegado sana y salva. Ya estaba en Austin.
Kirsten llegó al ratito y me dio mi juego de llaves. Araceli me prestó su computadora para escribirle a mis papás y a mi compañerito de trabajo contando que estaba vivita y coleando.

Siendo las 12:30 yo ya estaba instalada.

A partir de ahí todo fue bajar mil cambios, intentar des-acelerarme, y de a poco ir encontrando mi lugar.

La mejor noticia de todas es el super grupo que armamos. El cuarteto español-argentino ya se consolidó como grupo. Ara y Juan son muy pegote y la verdad es que mi compañero UBA resultó super piola. Hace cuatro años que se instala todos los veranos a hacer los viajes de “work & travel” asi que tiene un super nivel del inglés y la tiene clarísima con los yankees. Estoy feliz con mi grupete.
=)
Ese mediodía Ara cocinó fideos y bajamos con nuestros platos y vasos al departamento de los chicos para comer todos juntos. De ahí nos preparamos para ir a una charla de introducción de la facultad que era obligatoria para los estudiantes extranjeros. Un plomo biónico. De ahí nos fuimos a una pileta que tiene el conjunto de departamentos.  Nuestro edificio no tiene pileta propia pero si entramos en otro de los complejos no hay drama en que usemos la pileta. El sol era agobiante.

Nos quedamos un rato ahí y finalmente volví agotada al departamento.

Tipo 18:30 me permití salir a caminar sola las cuadras de mi barrio. Estoy en West Campus y  eso significa estar a 3 cuadras del campus. La calle que bordea la universidad, la Guadalupe St., tiene un montón de locales comerciales así que camine un par de cuadras buscando un negocio de internet y computadoras porque yo necesitaba cable para poder conectar mi compu. Después fui a una especie de kiosco gigante/mercadito para comprar algo para cenar a la noche. Me permití gastar en cosas ricas: mi compra consistió en patitas de pollo, coca cola, 2 potes de helado Häagen-Dazs y un mega paquete de galletitas chips Ahoy.
Una gloria.
A las doce de la noche me fui a dormir.

Definitivamente mi llegada a Austin ya era una verdadera prueba superada!

(y si llegaron con la lectura hasta aca solo me queda decir... prueba superada queridos lectores!)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Exceso de actividad

Desde que tengo uso de razón hay un tema que me cuesta mucho: la síntesis.

Es una misión imposible. Quiero todo y quiero mucho de ese todo. Me cuesta conformarme con una parte si sé que hay algo que me está faltando. Así es que alguna vez llegue a verbalizar (esto significa, no solo que se cruce por la cabeza sino además creer que era valido decirlo en voz alta) que "si uno iba a Unicenter era una tremenda estupidez no ir a Mc Donalds". Estúpido. Casi tan idiota como ir a Mac y no comprar el helado de postre. Hay que hacer todos los programas. Todos toditos.
Este afán de mucho implico una ineptitud importante para elegir programa. Causa de más de mil peleas con mi madre era el temita programa del finde. A los quince explicarle a mi vieja que era imposible elegir una sola fiesta así que yo iba a tener que ir al sic primero y al casi después. (ja! Nota de color: Lo que a los quince era definido como locura por mi madre hoy es mi rutina de sábado a la noche: salir en busca de una puta fiesta que valga la pena puede implicar no dos sino 3 o 4 boliches)
Lo mismo con la cantidad de actividades extracurriculares. La tipa no puede controlar los mts de piernas que tiene y sin embargo estaba anotada en hockey (en donde terminaba tirando palazos desde el piso, of course); estaba anotada en atletismo (en donde terminaba enredada entre las vallas o enarenada por culpa de un salto en largo fracasado) y hasta llego a hacer comedia musical (me voy a reservar todo tipo de comentario sobre este tema para conservar un restito de dignidad..). Mil años de clases de guitarra totalmente sinsentido porque no puedo tocar ni el feliz cumpleaños. Hasta coro hacia yo durante mi etapa escolar. Y, la verdad es que aunque con los años mi único logro a nivel vocal debe haber sido terminar cantando en un entierro, fue bueno él durante. Lo disfrute como loca.


En fin, ese era un poco el problema.

Disfrutar tanto de todo que no se puede elegir. Y tanta incapacidad de resignación que si las dos opciones de la misma actividad me gustaban...en vez de elegir hacia las dos. Por eso yo hice la confirmación en Santa Rita pero también me colaba en los encuentros de Espíritu Santo. Tener pasión por aprender y conocer nuevas posibilidades, nuevas amigas, nuevos grupos sociales. Tantas son las ganas de probar, que tengo en mi historia clases de capoeria, cursos de dialogo inter-religioso, un seminario de programación neurolingüística, talleres de enneagrama y hasta un taller de risoterapia. Aja. No comments.


Hoy me acordaba de esta tendencia al exceso que tengo.
Hoy lo pensé justo… cuando miraba mi agenda!! Trabajo agotador, facultad y el bendito seminario del derecho a la alimentación (tp de investigación, entrevistas, el amparo, etc. Etc. Etc), el practico (el pedido de informes, averiguar tema peruana, seguir tema ruso, volver a llamar a la dominicana, etc), gimnasio (faltan 3kg), Ingles en el instituto, ingles con la profesora particular, ultima clase de la ayudantía (leer trabajos prácticos, corregir parciales), empezar el libro para el curso de literatura. Ah! Y presentar la ponencia, porque hoy a las cuatro de la mañana Claricienta parte a representar al práctico y presentar la primer ponencia que escribió.

"Cambia, todo cambia" decía la negra Sosa.
Bueno, alguien que vaya de una corrida al Paraíso a avisarle que se equivocó.

(Y a mi.. alguien que interne en el psicólogo por favor.)

miércoles, 19 de octubre de 2011

Cuando la ceguera es un bajon...

Worst date ever.

Supongo que era inevitable. En algún momento iba a pasar. Era esperable visto y considerando la cantidad de blind dates que he acumulado a lo largo de los años. Casi se podría decir que me la busque. Confieso que podría haber sido mucho peor, sabemos que otras mujeres han pasado por salientes catastróficos. Sin embargo en mi historial sin duda alguna se llevo el puesto número uno a las malas salidas.

Esta ultima salida a ciegas fue un bajón. Sin duda.


Me había mandado un mensaje, que no conteste y después había llamado el martes o miércoles de la semana pasada. Por h o por b no conteste tampoco. Al segundo intento, me agarro en casa, y ya me porte mejor. Atendí. Charlamos buena onda. Nada del otro mundo tampoco eh?! No se crean que hubo mega conexión tampoco. Pero fluyo y le cause risa. Nunca se cuan bueno es pero por ahora funciona.
Síntesis: quedamos en que el me llamaba el lunes para arreglar una salida para el martes. Hasta ahí, perfecto.
Resulta que el lunes no llamo.
Mal hecho.

Un bajon.
Y el martes al mediodía se mando con un mensaje. Mmm muy mal hecho. A esta altura a mí ya me daba fiaca claramente. Es un dato importante porque supongo que en algún punto condiciona el resto del relato.
El sujeto llamo tipo 6. Yo estaba en clase asi que no atendi pero decidi que la educación era lo último que se pierde y que a nadie se le niega una salida y que quizás le había pasado y tenía una súper mega excusa para el no-llamado y que quien sabe si no era el hombre de mi vida y toda otra sarta de boludeces que uno piensa con tal de cumplir y no quedar mal.

La puta madre (Dirian mis compañeritos de juzgado cuando les da paja que dé muchas explicaciones.)

En fin, la cosa es que le mandé un mensaje a las siete y cuarenta dando explicaciones sobre el porque de mi respuesta (no tenia crédito, estaba en clase..mentiras reales!!!) y un final tajante: " a comer no llego, si queres hacemos algo después".

Me dijo que si. Quedamos en que me llamaba más tarde.

Piyama y anteojos: me instale a escribir cosas del práctico, me sente a comer y después de entrada, primer plato y chocotorta de postre seguí instalada en la compu un rato más. A eso de las nueve y media pasadas me llamó: Estaba saliendo del trabajo rumbo a mi casa.

NO!!

NO. NO. NO! Si quedamos en que me hablamos, hablamos significa que hablamos para coordinar. No que vos coordinas solo querido. Yo tenia que bañarme, cambiarme, píntarme, etc. Malhumor.

A correr se ha dicho!

A las diez y pico me llamo: habia llegado. Yo estaba entre que hablaba por telefono y me terminaba de pintar. Lo peor: no había podido frenar en la puerta de casa (¿¿??) entonces estaba en la esquina, esperando con balizas. Estress. Mucho malhumor!

Un bajón.

Respire (de vez en cuando, me acuerdo.) Que me espere. Ya fue.

Me espero como veinte minutos. Sali toda pituca, con el pelo mojado y la carita pintada. No estaba en la puerta, como bien había aclarado. Me fui caminando hasta la esquina derecha, donde se suponia que estaba. Cada paso que yo daba me indignaba un poco más. No soy muy exquisita, la verdad es que todo lo contrario. Pero.. les parece que si es la primera vez que me invitas a salir, si no me conoces y no me viste nunca en tu vida no deberías aunque sea intentar llegar hasta la puerta de mi casa?

Dato: mi casa tiene entrada para autos. No hay manera que no puedas estacionar.

Me iba maquinando y cuando llego a la esquina.. no estaba. Malhumor potenciado. Ok, esto es una joda para Tinelli? Habrá alguna cámara filmando mi cara de boluda mientras espero en una esquina? Vendrá? O peor: me vio venir y se fue?! Horror!

Lo llame: ¡¡¡¿¿Donde estas??! mi tono de irritación era imposible de disimular. Obvio que se dio cuenta! Estaba en la otra esquina. Se había dado cuenta de mi embole.

Camine hasta el auto. ¿Ustedes creen que se había bajado y me estaba esperando paradito? NO. Estaba con el auto en marcha y sentadito adentro. Te chupo un huevo el caballerismo no? Aja.

Un bajón.

Uffff. Bue, ya fue. A ponerle pilas. El tipo no me gusto pero bue, había que darle una oportunidad aunque sea. Para eso estábamos ahi o no? A soltar los prejuicios y los malhumores.

Me volvió a preguntar si había comido (sí, ya comí...!) y me dijo que él no. Que recién salía de la agencia.

Y.. me llevó a un restaurant. Así es. A comer mariscos.

Osea: la imagen era terrible. Individual, Plato, cubiertos, servilleta. Yo, de antipática le decía que no conocía muchos lugares porque no soy de salir a comer afuera. Como mis días son eternos si llego a casa a las nueve de la noche prefiero relajarla un rato y salir directamente a tomar algo (Palo!) pero bueno, quizás son cuestiones de la edad. (Palo bis!)

El pibe se pidió un pulpo a la gallega. El comía mientras yo, tomaba cerveza.

Un bajón.

Osea, no es que soy la reina de las complicaciones pero... si yo ya comí, ocupate de haber comido. Si por esas casualidades no pudiste, ocupate de llevarme a un bar con onda y pedite una picada, una pizza o como mucho un sandwitch. Vos fijate. Ahí estaba yo, tomando una cerveza tras otra con mi plato y mis cubiertos sin usar. Cualquiera.

Un bajón.

Tan difícil se me hizo todo que, al final, lo mejor de la noche fue el barman.


martes, 23 de agosto de 2011

Oda a la Continuidad

Ok, claramente no voy a escribir una poesía asi que esto de oda tiene muy poco pero me gustaba el nombre y ya fue. Después de casi dos años sin venir, me sume al viaje familiar al campo. Tengo que hacer una breve introducción para que se comprenda donde estoy y el alto nivel de desesperación que atormenta a mi lado citadino.

Mis abuelos son los que mi querida facultad de la UBA ha criticado a lo largo de mis siete años de carrera, es decir, nada más y nada menos que terratenientes. Desde que empecé el CBC escucho como la clase oligárquica es la culpable de los peores males de nuestro país y como consecuencia, yo mantengo oculta mi identidad cual superheroina (aunque en mi caso no es tanto por salvar al mundo como por miedo a morir tapada de críticas). Nada de decir que vengo de una familia sojera, que mis primos son agrónomos, que mi papa tiene vacas. Nananana. Soy de provincia, atea y trabajadora (Sospecho que haber pasado por trabajos diversos, cual “la fábrica de pasta” ayuda a construir mi alterego). En fin, vuelvo. La cosa es que mis abuelos tienen muchos campos. Hay uno, cerca de Tandil que es al que va toda la familia. Es al que van mis abuelos y por ende, hay una cocinera y una señora que ayuda a mantener la casa en orden. Se pone la mesa, se almuerza todos los días a la misma hora y se come a la misma hora cada noche. Siempre hay copetín, plato principal, dos o tres postres como para elegir y después cafecito. Las camas mágicamente aparecen hechas, la ropa guardada, el living en orden. Hay cancha de Paddle, de polo, de futbol. Hay lago y pileta. Hay luz, cable e internet. Es simplemente maravilloso. El casco es soñado, la sierra es divina, la vista es alucinante. Un verdadero lujo.

Y después esta el otro. Desde 1998 mi papá se apropió de otro de los campos de mis abuelos y remplazamos la comodidad por.. la aventura.

Este campito simpático no tiene ninguno de los condimentos que tiene el otro: ni electricidad, ni cancha de nada, ni pileta, ni cocinera, ni sierra, ni nada. Olvidate de la pileta y mucho peor, olvidate de tener heladera. Supo existir una que, por el paso del tiempo, se convirtió en ropero. Aja. Acá no importa si sos invitado o parte de la familia oligárquica: te toca lavar, cocinar, ordenar y pasar el trapo. Ni mil cuartos ni mucho menos. Un único lugar común que es cocina-alacena-living-comedor todo junto. Todos ahí todo el día. Este año llegó el motor y el lujo de tener luz de noche pero hasta ese momento, la rutina incluía farolitos de querosene, velas y sol de noche para el sector común. A las 10 como muy tarde todo el mundo se va a dormir porque no hay nada más para hacer. Un pro-gra-mon según mis viejos.

Claro, el verdadero programon era simplemente un detalle: mis abuelos no están aca. No viene nadie de la familia paterna. Y por ende, mi viejo juega a ser dueño y señor. Invitamos a quien queremos y casi casi que ni avisamos si queremos ir. Hacemos del campo nuestro hogar y dominan los códigos de mi casa. Papá tiene sus caballos y ese es el gran entretenimiento del lugar. Se ocupa de cuidar todo lo referido a las monturas y sogas de los equinos. Los compañeros habituales son la hermana de mamá (mi madrina) y su familia. La convivencia se articula de manera impecable y todos felices.

Mi ex disfrutaba cada milímetro de este lugar y yo disfrutaba que no hubiera nada para hacer y por ende mis días al campo se reducían a leer-comer-dormir. Porque.. digamos que no hay absolutamente nada más para hacer. El tema de ir a saltar a los rollos, hacer guerras de bosta o cualquier otra aventura del estilo ya no está entre mis opciones. Obviamente después de mi corte empecé a venir menos. ¿A alguien le sorprende? Y sí.. los años no llegan solos y esto de ser una vieja chota me lleva a priorizar los postres y las camas hechas. ¿¿Que tanto programa es esto de ser miles en el mismo ambiente, todos apretados, uno arriba del otro, muertos de frio porque no hay estufas y casi ciegos porque no hay luz?? La mujer moderna necesita otros lujos que no son compatibles con el campito simpático.

Pero, como todos sabemos soy fanática de los programas chinos. Así que este fin de semana largo, decidí sumarme al programa familiar. Mama, Papa, la mayor, la segunda, la cuarta, la tia, el tio, el primo mayor, la prima del medio, el primo menor , el amigo del primo mayor y el perro. Full House.

Lo fascinante es que aunque no venia hace más de dos años…todo sigue igual que siempre.

Bendita continuidad. El placer de lo conocido.

Lo mismo de siempre, un poco más distinto pero bastante igual.

La despertada a las 6.45 y mi papá gritando: “Salimos en quince minutos!!!”. Tan típico. Salir volando cumpliendo con la ansiedad de mi padre.

Auto completo: auto repleto de cosas, valijas, bolsas, comida, heladerita de playa, familia, una prima y la perra. Combo completo.

Llegamos al auto y yo.. me dormí. Inevitablemente. Señoras y señores este es un tema que no hemos tocado aun. Continuidad en su máxima expresión es mi capacidad para caer desmayada apenas me subo a cualquier auto. Me duermo. Por suerte hasta ahora no me pasa mientras soy yo la que manejo pero si soy acompañante no hay nada que me mantenga despierta. Confieso que alguna vez he vuelto de una date en pleno sueño y el candidato de turno me tuvo que despertar en la puerta de casa. Así es, esas cosas pasan. Conclusión, dormí profundamente las 4hs de viaje.

Y una vez en el campo, a clavarse las bombachas y vestirse cual cebolla. Traducción: miles de capas de abrigo. No les puedo explicar el frio que hacía. Insoportable. Urgente a prender el fuego.

Viendo el panorama decidí que el día entero iba a consistir en leer, comer, dormir. Como en los viejos tiempos.

Y descubrí que todo sigue siendo igual. Que papá se ocupa de los caballos, que dirige “a los chiquitos” para que salgan de arriba nuestro y se vayan a inventar algo para hacer, que mama se ocupa de pasar el trapo, que mi tia se ocupa de gritarle a todo el mundo que se abrigue, que los chiquitos se instalan al lado nuestro y que yo lo único que hago es refugiarme en los libros y criticar lo mal que esta el mundo. Mucho pero mucho frio, por ende, muchas pero muchas calorías. ¿Los tres kilos de más? Bien, gracias.

Llego la noche y el desafío fue meterse adentro de las sabanas. Digo desafío porque, no solo es dificultoso levantar la sabana+frasada+colcha+acolchado+poncho que termina convirtiéndose en una plancha que aplasta a quien se anime a meterse abajo sino también por la complejidad de moverse cuando uno se ha convertido en el gemelo de Michelin. Tener medias cancan, calzas, dos pares de medias, piyama, camiseta térmica, remera, polera, sweater, polar y bufanda hace que sea un poco complicado moverse… Un poquito nomas.

Y llego el domingo y me despertaron al grito de “es un día divino y están los caballos listos”. Café con leche, tostadas y salir rápido. Hubo que volver a empilcharse. Abrigarse mucho pero mucho porque el día esta divino pero no hay una gota de sol. Nublado, nubladisimo. Puede estar lloviendo a cantaros que mi madre va a encontrar algo maravilloso en el día suficiente como para dar Gloria a Dios. Siempre lo mismo, como para no perder la costumbre.

Una vez arriba del caballo, nuevamente la costumbre. Al principio me emociono: una caballada enorme, todos empilchados, abrigados hasta las orejas, disfrutando el encuentro con la naturaleza. Mamá que dice “Demos gracias al Señor”. Papá que contesta “De nada”. Los mismos chistes de siempre y las mismas risas a esos chistes. Me encanta. El problema es que al ratito la emoción se pasa y uno se conecta con el lado oriental de la cuestión.

El programa chino.

El pobre amigo (siempre hay un amigo extra en el grupo) está sufriendo por el caballo que le toco. O porque no galopa o porque se dispara. El pobre colado sufre estar incomodo en un caballo prestado que no tiene ninguna gana de estar siendo montado por un amateur.

Siempre hay un chiquito al que se le cae el guante, gorro, etc. Y hay que bajarse del caballo a buscarlo (esta vez fue la segunda, que a sus 23 cumplió el rol del chiquito!)

Siempre está el ir a comprar pan y coca colas al pueblo. Pueblo que se reduce a 5 casas y un bar. Entonces, el gran problema de volver al galope con la bolsa de pan o la maldita coca que se patina. Los poderes de la superheroina vuelven a ser necesarios para mantener el equilibrio.

Y claro.. todo sigue igual pero tampoco la pavada. Recordemos que si uno viene poco al campo significa que uno sale muy poco a andar a caballo. Por ende.. falta practica. Y eso se traduce en la dificultad para subirse y después para mantenerse arriba del equino. Que la rienda, que el estribo, que la montura. ¡Es mucho más difícil cuando pasan los años! Entre galope y galope sentimos como acumulamos contracturas y tirones en los musculos. Es obvio: toda la semana vamos a acordarnos de la aventura cada vez que intentemos movernos. Duele todo: la cola, la espalda, los brazos, las piernas. Un chino.

Y especialmente teniendo en cuenta que estamos en agosto, aparece el temita frio. Aja. Mucho frio. Entonces empezamos a sentir que las orejas se congelan. Que los labios se secan y no hay manteca de cacao que de abasto. Con tal de evitar el frio en la cara damos lo que sea por convertirnos en musulmanas y estar usando el …… que nos tapa todo menos los ojos. Usamos nuestros guantes del alma con tal de que estemos protegidos del frio. Y claro, después de ver como quedan post-riendas ya no es tan divertido.

En fin. Bendita continuidad porque por lo menos no hay sorpresa. Que sea todo igual que siempre nos permite no sentirnos traicionados… el que avisa no traiciona y en este caso, claramente no hubo traición.

Una vez más volví al campo solo para encontrar que nada había cambiado.

Me paso el día divertida con proyectos nuevos, me sumo a la ola de los cambios, me encanta la adrenalina de los nuevos desafíos… y sin embargo, esta vez, confirme que la continuidad tiene algo especial. Lo especial de lo conocido. Lo especial de no sentir que el paso del tiempo me deja convertida en una vieja chota que no entiende nada de como son las cosas.

En el campo entiendo todo... simplemente porque las cosas son igual que siempre.

lunes, 25 de julio de 2011

Feminidad pasada por agua

Vestidito strapless negro. Tapado verde. Medias. Tacos.

Tenía que estar a las 19hs en la UBA y después el programa era una comida/fiesta: la despedida de mi mejor amiga y el festejo por la recibida de catylinda, también en capital.

Decidí que, siendo casi la víspera de mi cumpleaños, era bueno dedicarme tiempo a embellecerme. Un poquito aunque sea. A darle espacio a mi-a-veces-tan-olvidado costado femenino.

Saque turno y partí.. a la manicura.
Mientras la señora se ocupaba de mis manos yo intentaba leer un texto sobre "use of force and humanitarian intervention" (¡¿?!) para el concurso de derecho en el que me anote. Obvio. Ocio en un 100%? Never. La buena señora termino y siendo un poco más de las 18, juré que podía partir rumbo a mi siguiente destino.
Error.
Primero, porque resulta que cuando te "hacen las manos" hay que tener la paciencia suficiente para no mover los dedos durante un buen rato después de que terminen de pintar las uñas. Claramente, era obvio. Pero ¡¡es un sistema malisimo!! ¡qué embole es tener que quedarse ahí sentada, esperando simplemente que pase el tiempo! Nada que hacer porque ni una revista una puede leer en paz sabiendo que la pobre uña corre serio peligro de quedar desprolija!! Te tiran una especie de spray que se supone que seca el esmalte pero evidentemente no es suficiente porque hay que quedarse quietita esperando un buen rato.
Cuando me gano la impaciencia, dos minutos después, empecé a maniobrar para poder sacar de la cartera la plata y las llaves del auto. Imposible. La primer victima fue la uña del índice derecho. Pobre.
Logré pagar sin mayores victimas y cuando me dispongo a salir.. horror.
Segundo obstáculo: el clima. No termino de entender como llegue al local con un clima casi que agradable y de pronto estaba todo negro, oscuro y con una tormenta que daba miedo. Como dirían las abuelas: "Se caía el cielo" (Mmm.. habrá abuelas que digan esas cosas en realidad?). Lluvia a cantaros. Viento. Y barro, mucho barro, porque toda la cuadra esta en obra.

Miré mis tacos.
Miré mi strapless.
Miré mis uñas.

Que Paja. (Así, en criollo y con mayúscula).
La imagen era terrible.
Ahí estaba Claricienta intentando salvar las uñas de los peligros de la cartera y el tapado. Ahora también había que enfrentar la lluvia. Era casi imposible. Tenía que proteger del agua a mi cartera, a mi tapado y a mis uñas. El auto estaba a casi tres cuadras. Una batalla perdida, sin dudas.
Me armé de coraje y puteando el momento en que se me ocurrió ser femenina salí corriendo bajo la lluvia. Las tres cuadras fueron eternas...el barro, el agua, los bártulos que me cuelgan.
¿¡¿Qué onda tanta tormenta?!? ¿¡Quién tiene la culpa de este clima?!

Llegué al auto empapada. Frío y mucho malhumor.

A la mierda con todo, ni Facultad ni programa ni nada. Quiero llegar a casa a cambiarme y meterme en un piyama. Quiero un café gigante y si es posible, una torta bien calórica.

No se les ocurra preguntar como quedaron mis manos.
...Creo que solo sobrevivió el meñique izquierdo.

sábado, 11 de junio de 2011

Sábado de Junio...

6.45 am: sonó el despertador.
Claricienta necesitaba un ratito más de sueño: 15 minutos de fiaca.
A despertarse querida. A estudiar se ha dicho.

Me senté enfrente a la computadora. Trabajo de investigación tengo que liquidarte hoy. Solo hoy. Cómo mucho, el jueves te terminó pero solo voy a tener un par de horas disponibles. Asi que lo de hoy va a ser.. intenso.

********

23.44 pm: Sigo en el mismo lugar.
Piyama, feca gigante, chocolates y música de relax y misa -como para calmar los nervios y la ansiedad-. Estoy sola en casa. Bordea la angustia. Recién logré terminar la mitad de lo que pretendía.

¿Lo terminó mañana? ¿cual era el problema de mañana?
Mañana domingo me toca repasar la clase del lunes, preparar el TP (imposible, by the way) que tengo que entregar el martes y estudiar para el parcial que tengo el miércoles.
Aja.

Más café para mi. Urgente.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Para ser bella hay que sufrir

Este verano me tocó quedarme en Baires. Empecé a trabajar en septiembre y no llegué a los sagrados 6 meses que ameritan los 15 días de veraneo. Después de un par de años con grandes viajes durante las vacaciones me enfrenté a un enero en la city porteña. Tengo que confesar que no me pareció trágico en un principio. Todo lo contrario: Sabia que la familia necesitaba apoyo moral,había un par de amigas, iba a estar Sr. X durante la primer quincena y la segunda alquilaba una casa en Cariló a la que yo pretendía ir los fines de semana... en fin, me daba pena perderme los grandes viajes que hacían mis amigas, pero no era taaan grave quedarse aca.
Y llegó el 2011 y yo me escape a Punta. Asumí que con eso iba a ser suficiente descanso.
Error.
Enero me atacó con todo su calor, su humedad, su agobio. Líos, trabajo, mucho muchacho... todo me cansó.
Necesitaba sin lugar a dudas un descanso. Y en eso, se hizo la luz.
Apareció GROUPON. Así es, el consumismo en su máxima expresión.
Para los que no lo conocen aun hago una breve (brevísima) introducción: Groupon es una nueva manera de comprar en internet. Es una pagina que hace una (o 2 o 3) ofertas por día en donde se ofrece algún producto/servicio con un porcentaje de descuento altísimo y la oferta dura unicamente un día. 24hs y desaparece. Mínimo 50% más barato que en local o restoran pero alcanza a descuentos de hasta el 90%. Se oferta de todo: viajes, ropa, productos de belleza, noches de hotel, entradas a museo, etc. Lo que sea. Y uno se encuentra asimismo mirando desesperado una pantalla queriendo comprar cualquier cosa solo porque es barato.
Es el mismo efecto que logran las publicidades de "sprayette" o de "llame ya": nadie sabe como pero consiguen que después de mirar los programas de llame ya sentimos la necesidad imperante de tener un control remoto que prende la ducha, una televisión portátil que pasa dibujitos japoneses las 24hs o un ropero que se hace chiquitito y lo guardas en la cartera.
Es consumismo puro. Es comprar por comprar.
Lo mismo me pasa con groupon. Llegan las ofertas y son tantos los descuentos que me dan ganas de comprar todas: desde la entrada a mitad de precio al museo de dinosaurios (no es un graaaaan programa chino para llevar a mis primitos?!??!) o conseguir una cena romántica a la luz de las velas para dos personas 80% más barata (después voy a necesitar el descuento en sesiones de psicóloga para poder tolerar el hecho de que soy sola y no tengo con quien corno ir a esas comidas!!)

Ok, me fui a la mierda. Vuelvo.
La cosa es que yo estaba en pleno enero, laburando mucho y con altos niveles de ansiedad. Importantes tengo que admitir. Y entonces decidí que era momento de mimarme. Es asi, cuando estoy muy sobrecargada trato de darme un regalito a mi misma. Soy tan pero tan rata que puede pasar un año entero en donde lo único que me compre son fotocopias para la facultad porque no renuevo ni los pares de medias. No me compro NADA: claricienta ahorra cada peso en una lucha incansable de armar presupuestos para nuevos viajes. Entonces, mis mimos no suelen ser compras. En general es un baño de agua caliente y leer un buen libro pero esta vez estaba lista para más. Me merecía más. Iba a gastar plata. Fue todo gracias a la pantalla de mi mail me avisa con luces y señales brillantes que había una oferta especial para mujeres deprimidas:

Salón Urbano ofrecía 70% de descuento en el tratamiento para un cuerpo platónico.

Ok, aunque estoy segura que la gente de la peluquería no tiene la más pálida idea de quien fue platón y a que se refería cuando hablaba del mundo de las ideas a mi me encanto la idea de mejorar mi animo.
Tener un cuerpo ideal es lo que toda mujer quiere ¿o no? Era la mejor manera de mimarme: sentirme linda por fuera. Y aunque es una tremenda boludez, si venia de Platón por lo menos sonaba menos superficial.

La consiga era fácil: Para un cuerpo platónico: 6 sesiones de electrodos + 6 sesiones de iontoforesis + 6 sesiones de vendas frías en Salón Urbano.
(¡¿?!)

Aunque me estaba ahorrando 700 pesos dude un segundo. ¿Valía la pena? Decidí que sí. No me tomé vacaciones así que durante enero estaba más austera que la Madre Teresa. Me tocaba un gasto dedicado para mi misma.
Aprete "comprar" y confirmé sin tener la más remota idea de que acababa de adquirir.
200 pe a cambio de sentirme mimada.

Esa misma tarde me fui a sacar turnos y concretar la compra. No había en todo enero.. los mimos iban a tener que posponerse. Saque la agenda y arregle una o dos sesiones por semana durante un mes. Cada una de los turnos incluía 1 sesión de electrodos, 1 de iontoforensis y 1 de vendas frías. Era EL momento para hacer todas las preguntas pertinentes respecto al tratamiento (por ej., se me ocurre...¿Funciona para algo esto q acabo de comprar??!?) pero... me dio verguenza.
Patético.
Me dio verguenza ajena ni siquiera saber a que miércoles me iba a exponer. Creo que ni siquiera sabía pronunciar "iontoforensis" sin trabarme y tartamudear. Me ví a misma como una cheta tarada que paga fortunas para volverse barbie...
Huí del salón urbano a velocidad de Jack Flash.

Un par de semanas después llego el gran día.
Directo de la UAAFE partí a plaza San Martín. Cuando me percaté de la dirección empece a temblar: era a dos cuadras del trabajo del Sr. X. Mi imaginación se apoderó de mi mente e inevitablemente comencé a maquinarme con qué catso iba a inventarle si me lo llegaba a cruzar, porque, antes de confesarle que iba a pegarme electrodos en la cola prefería decirle que había empezado un curso de idioma egipcio para solidarizarme con la causa de los opositores de Mubarak. Por suerte no lo ví y llegue sana y salva.
Ahí estaba yo.
Nervios.
Me hicieron pasar a un cuartito tipo los "boxes" de depilación pero con dos camillas. Entre y me quede paradita al lado de una. La miro a la chica (se llama Lorena. Es ultra palida, pelo morocho, ojos pintados de negros, piercings.. en fin, me daba miedo tengo q admitir) que empezó a sacar cosas y cables de una caja. Silencio. Más silencio. Tímidamente me animo a abrir la boca: -"¿qué hago?"- Lorena me miró con cara de poca paciencia y me dijo, haciendo un esfuerzo importante para que me sintiera tonta,: -"Desvestite y quedate en ropa interior. Después acostate"-
Ok, como ud. diga. Nunca fue tan fácil que me quedara en bolas adelante de una desconocida sin tener idea de que se suponia que iba a pasarme. Mientras, yo veia como sacaba potes de gel o crema o algo grasoso. Eso no me daba tanto miedo como... los cables.
-"¿Dónde vas a hacer los electrodos y dónde ubicas la iontoforesis?"- me preguntó manteniendo el look odio-a-las-minitas-que-estan-al-pedo-como-para-venir-aca y casi que ladrando en vez de hablar. Claramente Lorena estaba en un mal día. Me daban ganas de decirle en "dónde quieras" pero tomé coraje y le dije que mi gran molestia era la panza. Que odiaba los rollitos de la cintura, los odiosos flotadores, la pancita cada vez más instalada.
Me acoste y ví como Lorena me empezaba a atar unas fajas en la panza. Pobre panza. Quedo comprimida entre dos tiras apretadas. Ahi estaba la pobre claricienta acostada casi sin poder respirar por culpa de las tiras!!! De repente veo que los cables terminan con una especie de parche al que le ponen un gel. Y.. te lo incrustran entre la faja y la piel. Fueron 6. Los ubico en la zona de los abdominales y en los horribles flotadores. Queda toda la panza sintiendo el frio de ese gel horrible! y casi sin aviso..empieza. Avisame si sentis muy fuerte me aclaro Lorena una vez que ya estaba todo el cuerpo recibiendo una especie de descarga electrica. Era como contracciones en la panza. Rarisimo. La realidad es que son descargas electricas.
Ahi esta una, felizmente acostada, tomando conciencia de que acaba de gastar unos buenos pesos para terminar electrificada.
De pronto Lorena me abandonó. "Relajate, Vuelvo en 20 minutos", me dijo antes de irse. ¿Relajarse? ¿En que planeta puede una relajarse cuando la dejan sola envuelta en cables y fajas compresoras?! Pobre yo que me quede acostada sintiendo las contracciones debido a las descargas, que por más que sean bajo voltaje ¡¡leeeeeeeejos estaban de ser un mimo!!! Era una especie de tortura china!!! Ridiculo creer que podían reemplazar al baño de agua caliente y sales minerales.. Me quede mirando el techo.. no me había avivado de llevar música o un libro o cualquier cosa que pudiera distraerme. Me pasé los 20 minutos con miedo a que se olvidara de mi y me dejara enchufada más tiempo del permitido...Me hacía poca gracia tener descargas innecesarias.
Gracias a Dios, volvió.
Pero no estaba sola. Venia con otra chica que, sin tener que preguntar, directamente se sacó la ropa y se acostó pero boca abajo. Evidentemente era mucho más experta en el tema que yo! Lorena ni le preguntó y empezó a apretujarle la cola. Ubicó los electrodos y la io-nose-cuanto en la cadera y la cola, y la dejó enchufada tan tranquila. La escena era medio bizarra si uno la miraba desde afuera: las dos estabamos casi en bolas enchufadas cual matrix ¡violando todos los parámetros de la intimidad conocidos en mi mundo hasta ese momento!
Recién ahí se ocupo de mi. Me fue sacando los cables y parches y finalmente las fajas. Volvi a respirar. Tengo que admitir que a esta altura yo seguia sin tener idea de a que corno me había sometido.
Gracias a google ahora puedo decirles que los electrodos son un tipo de lo que se llama "gimnasia pasiva" (el gran invento del siglo para los miles de pajeros que queremos estar lindos sin mover un pelo!) y funciona obligando a través de descargas eléctricas a la contracción de los músculos. Se supone que sirve para tonificar y mejorar la circulación y no se que otras miles de virtudes maravillosas. Por otro lado, la IONTOFORENCIS: "El tratamiento consiste en aplicar en las zonas problematicas una almohadilla con solucion lipolidica que contiene dentro un eletrodo (igual que la electroestimulacion). Al conectar el paso del electroestimulador se produce una corriente galvanica que por repulsion electrostatica logra la penetracion de los medicamentos hasta los tejidos profundos." Claaaaaaaaaaaaro... ¿¿¡WTF?!? Chino básico.

Vuelvo, por que esto se esta haciendo largo. Ahora pasamos a la segunda parte. Las vendas frías.
Empezó por ponerme otra vez gel. Esta vez, bastante más y distribuido en toda la panza. Cuando el enchastre era casi total veo que Lorena saca de la caja una especie de... papel film. Así como leen. Ese plástico finito transparente, de cocina, que se usa para mantener la comida y se pegotea todo.
Lorena me empezó a envolver con el film.
Yo no podía parar de pensar en que en lo de mi ex novio, en vez de hervirlas, preparaban las papas crudas envueltas en film y las calentaban en el microondas hasta que se cocinen y después se comían con manteca y sal. Así es.. señoras y señores me sentía una papa. Triste.
Una vez que estaba bien envuelta y comprimida, pasó a ponerme unas fajas que también estaban frías. MUY frías. Una verdadera tortura. Y en ese momento pase de sentirme una papa a sentirme un matambre, porque empezó a apretujarme con las fajas como si Lorena quisiera sacarme todo el aire del cuerpo. Era como convertirme en Tutankamon así que finalmente, estaba solidarizándome de alguna manera con la causa egipcia.
Toda amatambrada como estaba, me avive y le pedí que me pasara una revista antes de que volviera a abandonar el cuarto. Terminó con todo el proceso de envoltorio y finalmente me dejó otros 20 minutos, durante los cuales me cague de frio y me deprimi completamente.
Paso a explicar: La revista elegida era la gente. ¿Que fue lo que vi? modelos y actrices divinas, diosas, flacas esqueleticas, cancheras, impecables. Barbies.
y ahi estaba yo.. sintiendome un matambre al lado de una gordita que tenía el culo lleno de electrodos. La imagen era ridícula. Me sentí una traidora a mis ideas de relaje y goce de la vida. La idea de mujer moderna, libre, independiente se fue a parar al tacho directo...! Ahí estaba muriéndome de ganas de ser igualita a Pampita o la teen angel del momento.
DIOS MIO! ¿A qué hemos llegado por culpa de la Barbie?!
Esa muñeca maldita qué nos marcó a fuego con su cinturita minuscula, sus piernas eternas y sus lolas perfectas! Lejos, lejisimos, de esa perfección estaba yo, acostada en una camilla en un box minusculo, sintiendome un poco frankestein y un poco momia....

y en un acto de resignación me acordé de Claudia Bono y suspiré. Era la chica que trabajó en casa mis primeros 14 años de vida. Casi, casi que nos crió. Nos quería un montón pero era poco paciente. A la mañana, nos despertaba todos los días, nos preparaba el uniforme, el desayuno y nos ayudaba a estar listas para ir al colegio. Todos los días nos peinaba a mi hermana y a mi. Leeeeeeeeeejos estaba de ser amorosa y cuidadosa. Todo lo contrario. Hagarraba el peine y tironeaba hasta lograr una colita de pelo tirante y bien prolija. guuuuaaaaaayyyyyy de una si se le ocurria quejarse (a veces era imposible contener el grito de "me dueleeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!) porque automaticamente y sin mosquearse ni aflojar con el tironeo nos decia:
"bancatela. Para ser bella hay que sufrir".


A mis 24 años, después de padecer rayos laser en las axilas para tener depilación definitiva, cera caliente en la entrepierna, el agotamiento del gim, los tacos altos, el frio en invierno cuando salimos con un mini vestido cheronca, la planchita, los corpiños ajustados, las dietas, la peluquería y demás torturas tengo que concluir con la terrible, horrible, dramática y vergonzosa afirmación de que Claudia Bono tenía razón.

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿Un clavo saca a otro clavo?

Tengo un nuevo candidato.

Así es. Claricienta no pierde el tiempo... tan rápida soy que esto que voy a relatar ya casi es historia vieja porque la historia empezó hace bastantes días.
Lo conocí en un casamiento el fin de semana previo al plantazo del Sr. X. Esto quiere decir que el Sr. X estaba todavía en mi vida. Hay que admitir que estaba ya en "the final countdown" lo que hizo que este nuevo sujeto pareciera mucho más copado que la alternativa a seguir esperando la atención del maldito workaholic. De hecho, esa noche yo le había mandado 100 mensajitos que el señorito no había contestado. Ni uno. Y yo seguía mandando ya más para tomarme el pelo a mi misma y romperle a él un poco las pelotas que con esperanza de obtener respuesta. Era interesante ver cuál iba a ser su defensa. Después me dijo que se había olvidado la bb en un taxi y recién la había recuperado al mediodía siguiente. Una explicación sumamente oportuna...
En fin, ahí estaba yo. Vestidito mínimo de lentejuelas negras. Tacos altísimos. Peinada y maquillada en diez minutos pero bastante presentable. Después de las tortas y justo cuando empezaba el cotillón lo vi. Bah, nos miramos mutuamente. Fue un fugaz "eye contact" que fue seguido de un baile. Empezamos a bailar juntos y nunca paramos. Tengo que confesar que es un bombón. Es más, yo creo que ya lo había fichado antes. Tengo tan pero tan mala memoria que no estoy segura. Me suena haberlo cruzado el año pasado haciendo la recorrida de tribunales.
Stop: Ah sí. Eso. Es abogado también.
¡¿Tendré un imán o es que objetivamente somos demasiados abogados en este país?!
Vuelvo al casamiento. Bailamos, bailamos, bailamos. Nada más (y nada menos). Al rato empezó a pedirme el teléfono. Claramente era ilegal dar el teléfono. Turbio lo mío. Me lo pidió mil veces. Las mil veces le dije que no. Además estaba el tan feliz consejo de joey o. Harta de los miles de pibes que piden el teléfono y después no llaman nunca más hay que empezar a fomentar el desafío y obligarlos a jugar a la búsqueda del tesoro. Flaco, si queres llamarme, ocupate de conseguir mi numero. Ese fue el mensaje. Ya les dije que era un bombonazo y todas sabemos que esos son los peores. Los tipos que se saben lindos. Son una molestia por que juran que pueden tener a la que quieran (que lamentablemente en general es verdad...). Por todo eso (y mucho más) me pareció muy bueno no dar mi número.

Al día siguiente me buscó en facebook. Bingo! El autoestima, agradecido.
Yo le mandé un mensajito buena onda porque se había quedado con una gomita de pelo mía. A partir de ahí tuvimos una semana de mensajitos en donde cada uno de sus mensajes reiteraba el pedido de teléfono.
Fueron buenos mensajes. Un poco de histeria nunca viene mal. Un par el domingo. Seguimos el martes. Otros el miércoles. El jueves me mandó uno directo: "Disculpame no sabía q era el hombre 1001 q te pedía el teléfono, si queres mientras pensas algo nuevo el viernes te paso a buscar y me contas q se te ocurrió"
Yo no contesté.
Ese viernes yo tenía el casamiento de mi amiga. Ese viernes el Sr. X me plantó.
Finalmente el domingo, gracias al consejo de un amigo querido, le mandé un nuevo mensaje de fb "agitándolo" un poco. Mi historia con el Sr. X había terminado unilateralmente. Nos faltaba hablar pero ya estaba todo dicho.
Le puse: "uh no puedo creer todo lo q tardas en conseguir un numero de teléfono sin que te lo den!!
Cuando lo consigas, llámame y arreglamos algo..."


El martes sonó mi celular. No era un llamado, era un mensajito.
Les confieso, Yo: feliz. El ego estaba siendo recompensado.
Hubo un par de mensajes. Suficiente para hacer crecer el entusiasmo por este nuevo candidato que aparecía en el momento justo.
Y llegó el jueves y esa noche fue el llamado. Tenía una super propuesta: me invitaba a un recital de los Cafres en la Trastienda. ¡¡¡¿¿No es lo más?!?! Me encantó la idea. Solo era cuestión de esperar hasta el martes. No era tanto tiempo pero se convirtió en incluso menos porque el sábado a la noche (después de mi corte con el Sr. X) nos encontramos en una fiesta en Pilar.
Acá llega el momento de hacer un segundo stop y hacer una nueva confesión (hoy me siento ante un sacerdote.. creo que estoy confesando cosas cada dos minutos!) Dos segundos después de haber llegado al mega espacio donde era la fiesta lo vi. Paso caminando cerca mío. Horror. Me paralice. No era el momento para verlo.. Tocaba el martes! ¿De qué íbamos a hablar? y además empecé a pensar en un tópico insólito: el chape. Es muy pero muy fácil lograr un beso si uno está bailando muy cerca y hablando al oído como consecuencia de la música estridente del cheboli. Y no me daban ganas de cagarla antes de la salida... Estaba bueno bancarla. Decidí que era incomodo saludarlo tan temprano y que era mejor esperar a que fuera un par de horas más tarde.
No me salió. Eran las 4.30 y yo no había vuelto a verlo. Asumí que se había ido y yo no había aprovechado el momento para saludarlo. Empecé a maquinarme: Era típico que me iba a pasar algo así.
¡¡¿Alguien puede explicarme porque las personas hacemos eso?!? ¡Planes insólitos, estrategias absurdas, rayes ridículos! No creo que exista una respuesta correcta sino que simplemente se debe a que todos somos un poco histéricos y neuróticos a fin de cuentas.
Por suerte él me vio dando vueltas por algún lugar y cerca de las 5 me mandó un mensaje preguntando dónde estaba. Obvio que sin aclarar que estábamos en el mismo espacio: él también es estratega. Hubo un poco de mensajeo y finalmente nos chocamos. (Todavía no estoy segura si fue un choque accidental o si me vio y en vez de saludarme me choco.. por las dudas lo rete por el empujón y lo saludé yo!). Fue un ratito muy cortito porque al minuto aparecieron sus amigos avisando que se volvían a capital.
Yo no sé bien cómo explicarles lo que sentí ese ratito pero solo voy a decirles que mi teoría del beso en el boliche es totalmente cierta. En el boliche mandan los cuerpos y una esta mucho más tentada que a la luz del día. Fueron solo un par de minutos de charla (10? 15?) pero con alguna excusa me toco, me abrazó, me tapó los oídos, me dio un beso en el cachete. Y yo sentí que la piel se me ponía de pollo. No voy a dar detalles muy femeninos pero entiendan que experimente esa increíble sensación de que hay un otro que te gusta. y te gusta mucho.
Nos despedimos quedando en que el lunes me llamaba para arreglar cómo hacíamos para coordinar llevadas y traídas.
No llamó. ¡Imaginen mi ansiedad!

Y llegó el martes.

Y eran las 9.30 y no había llamado (¡¡¡obvio!!!! eran la 9.30! ¡¿quién llama a esa hora!? me hubiera tenido que asustar si llamaba antes de que el llegara a su trabajo)
Y eran las 10.30 y yo tenía a todos mis compañeros del trabajo mandandole buenas vibras a mi celular para ver si sonaba...
Y eran las 11.30 y la gente de la UAAFE me miraba con carita de pena y con los ojos emanaban un "pooooooobreeeee"
11.47 llegó el mensaje. Me avisaba que en un rato me llamaba para arreglar.
Volví a respirar. No hubiera sido posible superar otro plantazo. Por suerte apareció.

A la tarde hablamos y después hubo otro poco de mensajeo buena onda. ¿Notaron la cantidad de mensajes que ya vamos a esta altura sin siquiera haber concretado una primer salida? Buen augurio creo yo.

Ahí empezó mi programa chino. Yo había trabajado toda la mañana y a las 14hs cuando salí emprendí la ridícula tarea de recorrer Once bajo el calor del sol para comprar regalos de navidad. La palabra agobio se queda corta para describir lo que sentí. Era un hormiguero gigante en donde la gente caminaba cargada de bolsas a paso de tortuga y ocupando toda la vereda. Si una quería avanzar no podía más que armarse de paciencia y caminar con la masa. Entrar a un local era soportar miles de personas que iban a ser atendidas antes que yo. Insoportable.
De ahí me subí al auto (que para colmo de males ¡tiene el aire acondicionado roto!) y maneje a los pedos hasta el Fleni porque mi prima estaba internada todavía. Estaba recibiendo transfusiones de plaquetas y estaba bueno hacerle compañía. Me quede un par de horas y a las 19hs emprendí la vuelta a casa. Creo que volé para poder llegar en tiempo y forma pero el tráfico en "rush hour" no era un buen aliado.
Siendo las 19.30 yo estaba llegando recién a casa. Me faltaba ducharme, pintarme y averiguar qué carajo hay que ponerse para ir a un recital a la trastienda!!!!
Mi amiga Rous me había aclarado que los tacos y las lentejuelas estaban prohibidos. Buen dato.

19.50hs salí de la ducha y descubrí una llamada perdida de mi candidato nuevo. Lo llame y mientras terminaba de secarme tuve que hacerle la bochornosa pregunta.... ¿¿Que me tengo que poner para escuchar a los cafres!???! Por suerte se rió y no le pareció tan tremenda mi ignorancia. Look relajado. Ojotas. Esa era la consigna.
Ok, comprendí.
Me puse un strapless floreado, short negro y ojotas high plateadas. Aros, colorete y rimel.
Lista. Ahora: salir corriendo otra vez a capital. Así es: programa chino señoras y señores. Volví a volar por panamericana. Eran las 20.30 y yo estaba tocando el timbre de su departamento. Impecable lo mío.
(Ahhh vale la aclaración: otra vez soy yo la que lo pasa a buscar a él.. claramente me gusta ese rol! Ya casi es una tradición en mis salidas..)
Antes de las 21hs ya habíamos estacionado y estábamos en la trastienda.

Y yo ahí, recién ahí, me afloje.
Había sido una tarde demasiado larga. Ya estábamos ahí. Ya habíamos llegado.
Él, hecho un bombonazo con camisa, jean y ojotas. Yo, bastante presentable con mi look relajado. Claramente no pegábamos con el resto del público porque nos faltaban los balis, las rastas, la musculosa y las camisolas. Pero por suerte el público de los cafres esta tan en la suya que ni te miran (Básicamente les chupa un huevo).
El recital fue increíble. El lugar era genial, la onda del cantante me fascino, las letras de las canciones me encantaron. Todo fue buenísimo. Muy relajado, mucha buena onda, mucho "Pura vida" al estilo centroamericano. Me encantó. De verdad.
Y el nuevo candidato me encantó también. Bailaba, cantaba, aplaudía.
Me divertía verlo divertido.
Me gustó. Mucho.
Y creo que pegamos onda porque él se banco todo un recital con una tilinga que solo pudo tararear la última canción porque no sabía ni jota de las veinte mil que tocaron durante 2hs. Me charlaba, me invitaba a tomar lo que quisiera, me acompaño hasta el baño cuando me dieron ganas de hacer pipi.
Stop nuevamente: ¿pueden creer que le pareció de lo más simpático que yo dijera pipi? Dios mío, los hombres son insólitos... si hubiera dicho mear hubiera sido una ordinaria o no?! En fin, por suerte no le asusto sino que le dio risa... quién me manda a ser tan espontanea!?
La cosa es que me encantó todo: el lugar, la banda, el programa, el candidato. Me volvió a pasar eso de sentir nervios porque se acercaba a hablarme en el oído... Una tremenda adolescente.
Salimos y me invitó a comer. Bien hecho: sumo puntos. Eran como las 11 de la noche así que una niña buena y responsable hubiera rechazado educadamente la invitación sabiendo que el despertador al día siguiente sonaba a las 5:45...pero todos sabemos que no soy ni niña ni buena.
Acepté chocha.
Pizza en Romario y una charla de lo más animada. Familia, verano, historia, creencias, proyectos y CHAN-
Presten atención porque este es el punto cúlmine de la noche:
--> Cúlmine o culminé: todavía no estoy segura si quiero referirme al hecho de que fue el momento de mayor intensidad, grandeza o calidad (porque logramos una charla copada y muy sincera) o si quiero referirme a que en ese momento culminó el encanto y se dio todo por terminado (porque el tipo confeso su rechazo a una futura novia)

Tengo que confesarles (seguimos con el speech onda sacerdote) que tengo un talento innato para lograr que la gente conmigo hable de cosas profundas. Profundas como sinónimo de esos temas que suelen hablarse cuando hay más confianza. Cuando uno está siendo muy sincero. Cuando uno está abriendo su interior. En general, la gente normal en las salidas no suele ser muy sincera porque se preocupa por dar una buena imagen. Lo ideal es poder seducir al otro y tener buen "marketing". Por alguna extraña razón yo logro generar un clima que busca destruir esa búsqueda de imagen y que invita a ser sincero. Invita a abrirse. Invita a mostrarse como uno es. Eso suele ser super copado porque permite conectar con el otro, y en general me gusta. Sin embargo, tiene sus contras porque, por nombrar un ejemplo, me llevó a tener salidas con tipos que se pasan la noche hablándome de.. Como están enamorados de otra.
Vuelvo a mi anécdota: El nuevo candidato se empezó a soltar y se olvidó de venderse. Chau manual de "¿Qué decir en una salida si Ud. quiere conquistar a la saliente?". Chau Marketing. De pronto y sin darme cuenta cómo llegamos al tema en cuestión. Empezamos a hablar de que la última vez que estuvo en pareja fue cuando tenía 21 años... esto es hace 7 años.
Nunca más se enganchó. Nunca más tuvo ganas de estar en pareja. Nunca más quiso una novia.
En síntesis puedo pasar a resumirles cuál fue la carta de presentación que me confesó esa noche:
"Tengo demasiados proyectos y planes que quiero hacer soltero. Trabajar mucho, irme a estudiar afuera, irme a vivir solo. No me imagino con una novia. Una pareja implica tener que dividir los tiempos, darle espacio, incluirla, bancarte reclamos, demandas. No. Creo que eso va a llegar más adelante. Ojo, por ahí me engancho pero... no creo. Si me preguntas ahora, me imagino soltero un tiempo más... bastante tiempo."


Ok. Otro imposible. Me estaba haciendo el favor de adelantarme que no se iba a enamorar de mi. Probablemente esta dispuesto a tener un par de salidas previas a fin de año y después de enero "que lastima pero adiós; me despido de ti y me voy". Eso es todo lo que tiene para ofrecer. Eso es todo lo que pretende darme.

¿Quieren escuchar lo más neurótico de todo?

...A partir de ese minuto, me empezó a gustar más.