EL DÍA ANTES DE CUMPLIR 24 AÑOS, ESTANDO SOLTERA Y DESEMPLEADA, DECIDÍ CAMBIAR MI TRADICIONAL SISTEMA DE CATARSIS. YA NO ERA SUFICIENTE LA PSICÓLOGA Y LOS FECAS CON AMIGAS. HABÍA QUE DAR UN PASO MÁS Y EL BLOG SE CONVIRTIÓ EN UN TRIUNFO: DESPUÉS DE MESES (AÑOS?!) DE ESTAR TENTADA, ME ANIMÉ A ENTRAR AL MUNDO. FUE ANIMARME A COMPARTIRLES A TODOS, A PARTIR DE ESTA VENTANA, UN POQUITO DE LA LOCURA DE MI SER. PORQUE, NO VAMOS A NEGARLO, SOY UNA LOCA TOTAL. LOCA LINDA IGUAL ¿EH?, DE LAS QUE DAN GANAS DE QUERER. PERO INDUDABLEMENTE NEURÓTICA.
EL ESPANTO DE SEGUIR CUMPLIENDO AÑOS SE POTENCIA POR LA FALTA DE PAREJA Y EL DESAFÍO DE CONVERTIRME EN UNA VERDADERA MUJER MODERNA: ESTUDIAR, PRODUCIR, TRABAJAR, SALIR, SATISFACER LA MIRADA DEL MUNDO, BRILLAR, DISFRUTAR, ADELGAZAR Y OTROS TANTOS MILES DE VERBOS QUE SE ACUMULAN EN LA LISTITA DE "DEBER SER" GUARDADA EN LA CARTERA.
HOY DECIDO LIBERAR UN POCO DEL CAOS DE MI SER A PARTIR DE LAS PALABRAS PARA VER SI, QUIZÁS ASÍ, DECRECEN LOS NIVELES DE HISTÉRIA Y NEURÓSIS

... Y SI NO FUNCIONA, AL MENOS NOS REÍMOS UN RATO!!!!!

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domingo, 23 de septiembre de 2012

El peso de la experiencia

Hace días que estoy queriendo compartirles esto pero no tengo resuelto si es que tengo que esperar a tener solucionado mi drama o si tengo que ir relatando el paso a paso.
Empiezo por el principio que según la novicia rebelde es el mejor lugar para empezar. Cuak.
Llegué a USA el 14 de agosto. La gordita con curvas llegaba a el país de la comida chatarra.
Miedo.
No tengo muy claro cuanto pesaba cuando salí de Buenos Aires. Mi vieja insistía en que me pesara para poder ir controlando pero yo sabia que estaba un poco pasadita y me parecia un exceso agregarle un drama más a la angustia de la despedida de Buenos Aires. Dejar mi casa, dejar mi trabajo, dejar a mi chico, dejar amigas y familia para mandarme a estudiar en otro idioma a otro país ya era suficiente. Agregarle la depresión-post-balanza era un bajón.
Me instalé aca y claro.. el tema peso era el que menos me importaba.
Nuevo departamento, nueva rutina, nueva vida. Acomodarme era la prioridad.
Fui al supermercado la primer semana cuando conseguimos una yankee que nos llevara con el auto. Hubo dos temitas a considerar. Por un lado, compre todo lo que logré interpretar como conocido. Ja. Uno creeria que ir al supermercado es igual en todos los países del mundo pero, no. No reconocía marcas y me costó un montón encontrar lo que buscaba. Un verdadero desafío para la mujer moderna.
Por el otro lado, el supermercado es todo un tema porque queda lejos. Por lo tanto, haber ido en auto era un golazo. Sin saber cuando iba a poder volver a ir decidí hacer una gran compra gran...lo que significa mucha cantidad de comida congelada y de "alacena": pastas, arroz, pure cheff, etc.
¿cual es el vinculo entre todo lo que había en mi changuito de supermercado?
...ERA MUY ENGORDANTE TODO.
Y sí. Es así. Papas fritas, galletitas, helado, cervezas, coca cola, fiambre, comida chatarra....

Desde mi llegada a USA mi menu consistió en 6 comidas y sus combinaciones:
- Fideos/arroz con salsa de tomate y crema
- Pollo con pure/arroz
- Salchichas con pure/arroz
- hamburguesa con pure/arroz
- Omelette o huevos revueltos.
- Sandwitches

Eso es todo. Aja. Siempre una cervecita y unas papas fritas fueron bienvenidas. Desayuno con tostadas si o si y helado de vez en cuando. Si el plan era salir a comer afuera el menú podía ser pizza o hamburguesas o más sandwitches.

Claramente, el panorama era difícil.... la gordita con curvas estaba atrapada en el mundo de la comida chatarra.
Si le sumo que las primeras semanas estuve muy complicada para organizar mis horarios y para dedicarme tiempo se entiende que me costó un montón el temita "actividad física".

Habiendo pasado casi un mes decidí tomar cartas en el asunto. En USA estoy en pleno verano asi que la pileta y los programas al aire libre implican usar una bikini. Ese escenario era un verdadero drama si consideramos mi menu y mi no-deporte. Si seguía a ese ritmo iba a convertirme en la próxima Jessica Simpson post embarazo.
Not funny.
El primer paso fue decidir pesarme. Frente al inconveniente de la no-balanza recurrí a Amazon y a principios de septiembre encargue mi scale. Llegó dos días después.

Fue un drama.
Un verdadero horror.
Un punto de angustia traumatica.



Estaba pensando, nada más y nada menos, que lo mismo que cuando volví del crucero o del viaje a Europa con mi abuela y mis primas: dos momentos en donde me permití la voracidad sin limite porque la comida era exquisita y....gratis.


No señor. 

Decidí ocuparme del tema.
Tengo 3 meses antes del casamiento por civil de mi hermanita. USA no va a poder conmigo. 
No señor, bis.
Es mi nuevo objetivo. 

El primer paso fue empezar a ir al gimnasio. Tengo uno MEGA en la facultad que suele estar lleno pero como hay tantas maquinas es posible encontrar lugar; tengo uno muy copado de la cadena de departamentos que yo alquilo y ese esta siempre vacío y tengo uno muy austero en mi mismo edificio. Obvio, voy al último. Bajo al 2do piso y listo. Un placer.
Para lograr permanecer en el objetivo, cómo una necesita incentivos, me ocupe de comprarme un top deportivo y después un short que combina. Di-vi-no.
Siguiente paso: le agregué a mi esquema semanal una hora de gimnasio por día...que obviamente no se cumple en su totalidad sino que, básicamente, se logra en un 50% pero algo es algo. Sobre todo porque tres veces por semana voy y vengo caminando a la facultad que queda a 25 minutos walking distance. No esta tan mal...
Por último: suprimí las tostadas, el helado y por primera vez cocine verduras mientras mi compañerito de trabajo me daba instrucciones via skype. Un santo varón que intenta apoyarme en el camino de la cocina. Vamos a darle un changui a la comida un-poquito-mas-sana y tratar de agregarle tomate y zanahoria a mis comidas en la medida de lo posible. 

Me entusiasme por suerte. y tres semanas después llegó el primer incentivo: 




(que nadie tenga el tupé de bajonearme explicándome que "al principio una se deshincha más rápido" y "las primeras semanas es posible bajar mucho y rápido pero también se engorda muy fácil porque solo eliminaste liquidos" y todas esas mierdas. No quiero escucharlas ahora, se entendió? Aja. me parece mejor asi)

Ahora, vamos por más!!!!


domingo, 19 de agosto de 2012

Partir rumbo a Austin, Texas.

Hay muchos que ya deben haber leído este relato vía mail. Pero quién todavía no lo hizo esta invitado a sentarse cómodo, abrir una cervecita fría y relajarse. Lo que estan a punto de leer puede ser muy estresante y no tengo dudas de que puede agotar al lector.

* Primera prueba: tener todo listo y lograr salir a las 17hs
El lunes fue un día...díficil. Por suerte mi mamá estaba al pie del cañon y se morfo todas mis locuras. Me despedí de compañerito de trabajo (el nuevo candidato-no-novio-todavia) a las 7:30 de la mañana desde el anden de acasusso: cómo si fuera una película más, el se subió al tren para ir a trabajar y yo me quede llorando en la estación. El drama en su expresión máxima... Yo había dormido dentro de todo bien porque el domingo a la noche caí rendida del agotamiento pero igual me desperte cansada. Por suerte llegué a mi casa post-despedida-dramática y después de un ratito terminando de ordenar me pude volver a dormir. Llegó mama cerca de las 10 lista para hacer de heroína y ayudarme todo el dia (no se que hubiera hecho sin mama!!) y ahi empezo el rally:

1. Ordenar toooodo el depto: cargar la valija, la ropa que faltaba planchar y guardar en la valija; la ropa/sabanas/toallas que faltaban lavar, planchar y guardar en la valija; las cajas con cosas mías; las bolsas con cosas de mama; las botellas.. en fin.. de todo para subir al auto. Mamá preguntó: -"tenes todos los papeles...? pasaje, pasaporte, tarjeta de crédito...?"- a lo que respondí que sí y le mostré mi carpetita negra de viaje. La carpetita que me habían dado en el congreso de Santa Fe el año pasado. Una carpetita super prolija que tenía preparada desde hace semanas y que lo último que había agregado era los dolares que yo había sacado la semana pasada. Todo super prolijo.
2. Pasar por la joyería a ver si cambiaba un regalo por un reloj. No sucedió porque la joyeria no vendia relojes.
3. Volver al depto a buscar el mate: asi es, mama volvió a subir hasta bsucar el mate mientras yo la esperaba en el auto.
4. Ir a Movistar a cambiar el plan para el tiempo del viaje
5. 11:30hs: Mama se fue a llevar las cosas al laverap - yo me quede en san isidro y fui al Kodak a imprimir fotos de mi flia para llevarme al viaje.
6. Ir a tribunales a buscar una bandeja que me había dejado y era para mis inquilinos. En realidad la bandeja me doy cuenta que no importaba tanto como volver a verlo una vez más a mi compañerito de trabajo... nos encontramos en un 5to piso para yo darle un ultimo regalito y el darme la bandeja. Prometí no llorar. Bue... no resultó. Él se olvidó la bandeja arriba y yo no pude contener las lagrimas otra vez. Fue un último beso de despedida muy a las apuradas...
7. Pasar por la farmacia. 
8. 13.30hs; Me buscó mi tía para ir a lo de mamá a almorzar y terminar la valija. Almuerzo con mi hermano, su novia, mi tía y mi mamá.
9. 14.30hs: terminar la valija!!! terminar de guardar tooodoooo!!!
10. 16.00hs: turno con la depiladora. a la media hora me buscó mamá y fuimos a su casa. Ahí ya estaban todos listos para salir.

17hs: salimos rumbo a Ezeiza. Yo: agotada. Mamá supongo que también!!!!
--> Prueba superada.

*Segunda prueba: el pasaporte
Hasta ahí, más allá de mi llanto constante, a lo largo del día iba todo bien. Había logrado terminar todo en tiempo y forma lo cual era sumamente admirable teniendo en cuenta mi inestabilidad emocional de los últimos días (ja). Yo lagrimeaba pero era un buen momento. La llamamos a mi hermana menor desde el auto, ibamos charlando, jorobando.
Papá insistió con mis papeles por 2da vez en el día: tenes todo? el pasaporte vigente, la visa...? La tarjeta de crédito? A lo que respondí, otra vez usando el mismo tono de "oooobvio que siiii papaaaaaa que incha que soosssss" que si, que estaba casi segura que la tarjeta de credito estaba pero que de ultima nos enterabamos en ezeiza si me la había olvidado.
"-no esperes hasta ezeiza. Controla todo AHORA".-dijo mi papá.

Ok. Hago lo que diga Ud, papuchuchuchu.
Abro la carpetita y estaba todo ahí super prolijo como desde hace días. El pasaporte, la tarjeta de credito, la tarjeta de estudiante de la UBA, la tarjeta de OSDE, la plata, el papel de los pasajes, la carta de la UBA con al resolucion... etc. etc. 
Como quien quiere la cosa, abro el pasaporte.
Ahí estaba el momento dramático. 
El momento en que uno dice "estas cosas a mi NO me pasan y le pasan siempre a otro". 
El momento en donde te sentis la persona más idiota del universo. 
El momento en donde queres desaparecer de la tierra.
....EL PASAPORTE QUE YO TENIA ERA EL VIEJO. EL VENCIDO. EL QUE NO TENÍA NINGUNA VISA DE NADA. Lo había guardado mal.

Así como leen. Yo no podía viajar, señoras y señores.
Ataque de pánico ahí mismo.
Ni siquiera de lagrimas: de shock. De enojo. De estress. 

No tenía idea donde podía estar. Empece a divagar: existió este pasaporte? sí, existió. Lo fui a buscar a HLD cuando me lo mandó la embajada de usa? Sí, lo busque. Lo saque de casa? Sí en un momento estuvo en lo de mamá xq mis hermanos lo habían escaneado. 
-"Debe haber quedado ahi" pense. Lo que era totalmente ridiculo porque en realidad ellos me habían escaneado el pasaporte para que yo pudiera mandar los papeles necesarios para la visa, que después hice y después busque.. pero bueno, en ese momento se mezclaron los tiempos, la cronologia se me torció y era la única opción que se me ocurría.
Eran las 17:45hs. Dimos la vuelta rumbo a san isidro y llamamos a mi hermano para que empezaran a buscar entre las cosas de mamá y papá a ver si había quedado ahi. Mi hermano, mi cuñada y la chica que trabaja en casa dieron vuelta la casa. No aparecía. 
Mamá estaba al grito de "Sophie iluminanos, abrinos los ojos para que podamos ver. Sophie ayudanos a encontrar este pasaporte. Tiene que aparecer". 
Mi prima, en voz baja me tranquilizaba y me decía que tenía que aparecer. Estaba segura de que iba a aparecer.
Papá, en silencio, manejaba lo más rápido que podía pero el trafico estaba imposible pro al general paz.
Yo... lloraba. Puteaba. Gruñia: "este viaje es una mierda. Listo, no viajo. no viajo una mierda. Ya esta, no voy".
Estabamos todos esperando que nos avisaran que había aparecido. Pero no. Mi hermano no llamaba.
Empezamos a desesperarnos. Todos. 
Se nos ocurrió que quizás había quedado en mi depto.. era obvio que no porque con mamá a las 11.30 am habíamos dejado todo totalmente limpio y vacio, listo para los inquilinos. Pero en esos momentos uno busca hasta en los lugares más insólitos. De hecho, gonzalo hasta abrió la heladera y mi papá reviso cada uno de los bolsillos de sus trajes pensando que quizás podía estar ahí. Mi hermano, mi cuñada y yo fuimos en auto hasta mi departamento mientras mis papas, mi prima, Ada (la chica de casa) y mi hermanita revisaban toda la casa de mis viejos. Había que abrir todas las cajas en donde mis cosas habían quedado embaladas. Era una misión imposible. Empecé a pedirle a los que rezaban que le pidieran encomendaran la búsqueda a algún santo....
Eran las 18:00hs y nada. 18:15 y nada. 18:30 y nada.
Volvimos de mi departamento hasta lo de mis papás y cuando estamos entrando el auto, en la puerta suena el teléfono. Llegamos y la veo a mi prima saltando y a mamá corriendo desde la entrada junto con mi hermana y papá: el pasaporte estaba.
Nos subimos al auto. Salimos para Ezeiza otra vez. Segun mamá, Sophita mi prima desde el cielo había ayudado: había encontrado el pasarporte y la había usado a mechita de instrumento. Segun Mechita ella era una genia que había podido identificar que la carpetita negra super prolija de mi congreso de santa fe tenia el mismo logo que un bolsito gris en donde apareció el pasaporte. Segun Clari todos tenian razón.
Yo estaba tan histérica que mamá se subió atrás conmigo para ir calmándome.
Me abrazo y… yo rompí en llanto. Como una beba. Llanto desconsolado, de desahogo y de liberación pero a la vez de cansancio. Estaba liberando toooooda la tensión de esa última hora.
Un horror.
Y mientras yo lloraba, mi papá trataba de hacer magia para llegar a Ezeiza antes de que terminara el horario para el check in.
Por suerte mis amigas del alma ya estaban en Ezeiza, listas para despedirme, y se habían ocupado de avisar a la gente de United que yo iba en camino. Y por suerte también había relativamente poco tráfico y pudimos ir ligero hasta el aeropuerto.
A las 7:45 estaba bajándome del auto, con las valijas y los bolsos y los mil bártulos.
--> Prueba superada!!!

*Tercer prueba: despachar las valijas y subir al avión.
Una vez que llegué al mostrador tocaba el siguiente desafío: lograr despachar las valijas sin tener que pagar sobrepeso… bue, resulta que no todo era tan fácil. Ahí estaba yo, muerta de nervios, con los ojos hinchados de tanto llorar, con el pelo transpirado del estrés y los mil bartulos.
La subo a la balanza.. y daba 29kg en vez de los 23 que tenía que pesar. Lo mire al empleado de United con ojos de pollito mojado. Le explique que iba a abrir la valija y pasar cosas al bolso de mano. Con la ayuda de mi hermana y mi prima logre mágicamente sacar 4kg y pasarlos al bolso azul….la balanza daba 25kg. El tipo dio el ok y la valija pasó.
Una vez despachada nos fuimos a tomar algo. Todos necesitábamos decantar el estrés que habíamos pasado. Cervecita y coca cola para todo el mundo. 20 minutos después llegó el momento de la despedida. Abrazos, un par de lagrimas y pasar a migraciones.
Todo salió perfecto.
A las 21:30 estaba arriba del avión, despegando.
--> Prueba superada!!!

*Cuarta prueba:  Hacer la conexión con Austin.
Antes de las 6 me desperté con el desayuno. Había podido dormir toda la noche aunque tenía una contractura tremenda.  A las 6:30am estábamos aterrizando en Houston. Yo asumí que la compañía tenía los horarios programados teniendo en cuenta los tiempos que lleva entrar a EEUU y que por eso yo no iba a tener problemas.
Error.

Resulta que no.
Tardé años en bajarme del avión no-se-por-que.
6.40hs. empiezo la fila de migraciones. Migraciones tardó siglos.
6.55hs: Cuando terminé ahí hubo que caminar hasta la punta del aeropuerto para buscar la valija.
7.05hs: Después, hacer una nueva fila eterna para pasar Aduana y despachar la valija para que la subieran a mi avión. Yo estaba a esta altura, totalmente estresada y transpirada otra vez más.
7.10: Logré dejarla valija y de ahí caminar para el otro lado, hasta otra punta, para hacer el control de seguridad.
7. 15hs: Una vez que pasé el control me dicen que busque en la pantalla la “gate” para subir a mi avión. Yo estaba en la terminal A. Si hubiera volado en esa terminal llegaba… pero no. Resulta que tenía que ir a la terminal B y para eso había que subir 2 escaleras, atravesar un pasillo y tomar un tren.
Me bajé del tren y eran las 7:19. Tenía 9 minutos para llegar a la puerta exacta. Ahora dependía de cuán lejos estaba la Gate B-22.
Bueno… resulta que muy, muy lejos. A esta altura yo ya me había dado cuenta que el aeropuerto de Houston es gigantesco.
La imagen era la de una flaquita corriendo toda transpirada cargando una cantidad de bartulos que acumulados eran casi más grandes que ella. Ridículo. Y sobre todo, ridículo porque mi corrida era torpe y lenta por culpa de todo ese peso que mis pobres hombros estaban intentando soportar: cartera a punto de explotar, que a su vez tenía atada una camisa azul; un maletín para transportar la computadora y una carpeta, un par de libros, un par de cuadernos, un par de boludeces más , que a su vez tenía enganchado el tapado beige de invierno y además  el bolso de mano que gigantesco de más de 6kgs, ya que al momento de despachar la valija ya dije que hubo que sacar todos los kg de más que tenía…los 4kg fueron a parar al bolso que en ese momento yo cargaba mientras intentaba correr.
En fin, ahí estaba yo, corriendo mientras cada 3 pasos miraba el celular, como para confirmar que era una misión imposible llegar.  Yo iba siguiendo los cartelitos que indicaban las gates. Daba una vuelta y aparecía un pasillo todavía más largo. Era desesperante. Mi estado físico es terrible y en esos momentos queda en evidencia. No me daba el aire. (Obvio que en esos momentos una piensa que apenas empiece el semestre va a empezar gimnasio… después queda solo en la idea).
7:28 llegué a la gate 22.
Estaba cerrada. Era muy tarde. Una escena de película otra vez (a esta altura ya el temita cine me estaba agotando. La despedida en el andén te la tomo, la adrenalina del pasaporte y la llegada a Ezeiza ya me habían agotado pero bue, era un buen cuento pero la 3er escena dramática en 2 días ya me superaba)
Apareció una empleada de United. La pobre no tenía idea lo que le estaba por tocar. Empecé a rogarle que me abriera la puerta, que yo tenía que subirme sí o sí, que mis valijas estaban ahí que bla bla bla. Obviamente yo.. lloraba. Desconsolada.
Al pedo. No conseguí nada. La valija no había llegado al avión y yo tampoco.
La señora me tranquilizó y me aclaró que tanto la valija como yo íbamos en el siguiente vuelo y que el avión salía a las 10. Tanía tiempo de ir a tomarme un café y pasar por el baño. Al final, resultó un buen momento. A las 9 subí a mi avión y a las 9:40am ya estaba en Austin.
--> Prueba superada!!!

Quinta prueba: llegar a mi departamento “the Quarters”
En teoría, si yo lograba subirme a mi conexión hubiera llegado a Austin a las 8:22am. En ese momento estaba esperándome Chris, un chico que es parte de una organización que se llama Planet Longhorn que se ocupa de recibir a los estudiantes extranjeros de Austin.
Resulta que yo nunca llegue. Y el buen muchacho se fue.
Así que el nuevo desafío era lograr llegar a mi departamento. Obviamente que a esta altura del partido lo lógico era pagar un taxi y dejarme de joder peeeero no. Di un par de vueltas buscando información e intentando encontrar algo que no tenía muy en claro que era. Hasta que la vi…!
Era una chica joven, claramente una estudiante, que tenía un cartel de “welcome muhhamad” o algo así.  Supuse que era de la organización Planet Longhorn y me tire el lance. Me acerque y le pregunte cómo hacía yo para llegar a UT (mi universidad). Le conté lo que me había pasado y ella no solo conocía la organización sino que además resultó ser la vicepresidenta!!! Asi que se ofreció a llevarme sin ningún problema. Hubo que esperar como una hora: primero esperar al chico que ella había ido a buscar y después esperar a las valijas del muchacho que nunca llegaron. Salimos del aeropuerto y recién cuando el calor me aplastó tomé completa conciencia de que ya no estaba en mi país. Hace un calor agobiante… es terrible.
La chica me dejó en la puerta del departamento. Me mira y me pregunta por la llave.
No la tengo, obviamente. 
Resulta que iba a estar una persona esperándome en la puerta conforme los horarios que había anunciado yo via mail. Yo no llegue y ahora la persona (Kristen) no estaba.
Nueva imagen para el recuerdo: Claricienta con todas sus valijas, vestida con calzas y borcegos con 30 grados de calor sola en la puerta de un edificio en el medio del West Campus de Austin, Texas.
Me quería morir muerta.
La odisea de llegar a mi departamento no terminaba más....
12 del mediodía. Un sol que rajaba la tierra. 
Yo, vestida de invierno y con mil bártulos estaba ahí paradita con cara de “no-doy-más”.
Cassia, la chica que me había llevado del aeropuerto se había ido. Tenía que buscar a otros extranjeros. Me había dejado con una pena terrible y un poco de culpa pero… me había dejado al fin y al cabo.
Resulta que yo estaba un estado de inestabilidad tal que por momentos me invadía una desesperación capaz de hacerme creer que me iba a morir en la puerta del edificio y dos minutos después yo dejaba de llorar, respiraba hondo y juraba que todo iba a salir bien. Tenía que lograr contactar a Kristen que era la chica que se había ocupado de mi alquiler. Para abrir la puerta del edificio había que pasar una tarjeta (es como abrir un cajero automático de noche) y una vez abierta la puerta lo único que había en el hall era un ascensor.
No tenía batería en mi teléfono. Tenía batería en mi computadora pero no había wi-fi como para mandarle un mail a Kristen. De pronto entró un chico al edificio y me dejó pasar. Por lo menos estaba adentro, esperando con aire acondicionado. No tenía idea sobre cuál era mi cuarto pero era mejor esperar adentro que en la vereda. Le explique que era una estudiante de intercambio y él me dijo que era Italiano y que también era un recién llegado. Había contratado el departamento con la misma organización que yo. Le pregunte si tenía el numero de Kristen y me dijo que no y que tampoco tenía un teléfono celular americano peeeeeero que iba a subir a averiguar porque sus roommates si lo tenían.
Se fue.
Y yo quedé sentadita con todas mis valijas. El italiano no volvía… no aparecía…
Me impaciente. Descubrí que mi computadora podía captar la señal de wi fi del negocio de camas solares que estaba al lado del edificio. Entonces apareció un dilema: salir del edificio, al sol, a intentar que al lado me den la contraseña para poder mandarle un mail a Kristen diciéndole “hola que tal estoy en la puerta” con el riesgo de quedar del lado de afuera…o quedarme esperando que volviera el italiano con ayuda.
Ganó la impaciencia.
Abrí la puerta y medio haciendo malabares logré sacar todos mis bolsos y caminar hasta el negocio… solo para darme cuenta que no había nadie. Estaba vacío. Un bajón terrible.

Y cuando todo parecía sin solución… aparece el italiano.

Y en ese momento todo fue maravilloso. A partir de ahí todo fue genial.
Había llegado el momento de disfrutar.

El italiano había bajado con un español esplendido que se acercó a auxiliarme con mis valijas. Me dijo que tenía el número de Kristen y que si yo era argentina probablemente iba a ser la compañera de departamento de “Aracelí”. Justo apareció una chica yankee que nos saludo y que parece q también estaba instalada en lo de Aracelí.
Me abrieron la puerta y entramos las valijas. Subimos al 2do piso y mientras, el español llamó a Kristen y quedaron en que nos encontrábamos todos en el 511, el departamento de Araceli.
Mi departamento.
Paso a explicar la cadena de coincidencias. Yo decidí alquilar este departamento en el edificio “The Cameron House” porque el argentino que viajaba becado por la UBA igual que yo, había alquilado ahí. El ya estaba en Austin desde la semana pasada y estaba instalado en su departamento 212. Resulta que el vive con Juan, el español. Y con ellos vive el Italiano en cuestión (Miquele). Juan es de valencia y vino becado a estudiar arquitectura junto con Araceli. Así que ellos estaban todos pendientes de cuando llegaba la argentina que iba a estudiar derecho con el argentino y que iba a vivir con Araceli.
Y ahí estaba yo, llorisqueando nuevamente, pero esta vez, de desahogo. Finalmente estaba en el 511, siendo capaz de dejar las cosas en mi cuarto y tomar un vaso de agua fría.
Había llegado sana y salva. Ya estaba en Austin.
Kirsten llegó al ratito y me dio mi juego de llaves. Araceli me prestó su computadora para escribirle a mis papás y a mi compañerito de trabajo contando que estaba vivita y coleando.

Siendo las 12:30 yo ya estaba instalada.

A partir de ahí todo fue bajar mil cambios, intentar des-acelerarme, y de a poco ir encontrando mi lugar.

La mejor noticia de todas es el super grupo que armamos. El cuarteto español-argentino ya se consolidó como grupo. Ara y Juan son muy pegote y la verdad es que mi compañero UBA resultó super piola. Hace cuatro años que se instala todos los veranos a hacer los viajes de “work & travel” asi que tiene un super nivel del inglés y la tiene clarísima con los yankees. Estoy feliz con mi grupete.
=)
Ese mediodía Ara cocinó fideos y bajamos con nuestros platos y vasos al departamento de los chicos para comer todos juntos. De ahí nos preparamos para ir a una charla de introducción de la facultad que era obligatoria para los estudiantes extranjeros. Un plomo biónico. De ahí nos fuimos a una pileta que tiene el conjunto de departamentos.  Nuestro edificio no tiene pileta propia pero si entramos en otro de los complejos no hay drama en que usemos la pileta. El sol era agobiante.

Nos quedamos un rato ahí y finalmente volví agotada al departamento.

Tipo 18:30 me permití salir a caminar sola las cuadras de mi barrio. Estoy en West Campus y  eso significa estar a 3 cuadras del campus. La calle que bordea la universidad, la Guadalupe St., tiene un montón de locales comerciales así que camine un par de cuadras buscando un negocio de internet y computadoras porque yo necesitaba cable para poder conectar mi compu. Después fui a una especie de kiosco gigante/mercadito para comprar algo para cenar a la noche. Me permití gastar en cosas ricas: mi compra consistió en patitas de pollo, coca cola, 2 potes de helado Häagen-Dazs y un mega paquete de galletitas chips Ahoy.
Una gloria.
A las doce de la noche me fui a dormir.

Definitivamente mi llegada a Austin ya era una verdadera prueba superada!

(y si llegaron con la lectura hasta aca solo me queda decir... prueba superada queridos lectores!)

6 semanas

En mi vida, el mes de julio es importante.
Si me pongo a pensar supongo que puedo encontrar razones para justificar la importancia del mes nro siete del año (como, por ejemplo que desde que tengo 3 años, julio significa vacaciones o que los 20 de esa mes se celebra el día del amigo)  pero básicamente, julio es y será un mes central en la vida de Claricienta porque  desde hace 26 años julio significa mi cumpleaños.
Ahora, más alla de que a esta altura entiendo que es un mes intenso, esta vez fue casi excesivo.
Aun cuando estaba mentalizada, no creo haber medido la trascendencia que iba a tener en mi vida el periodo de 6 semanas que comprenden la última semana de junio 2012 hasta la primer semana de agosto 2012.

En esas 6 semanas yo me recibí de abogada. Rendí mi última materia (Derecho Procesal Laboral) en la facultad de derecho y recibí la nota junto con toda mi familia y amigos metidos en la clase. Hubo aplausos y un discurso que anunciaba un 9 con la introducción de "y Clarita, que la rompió"... por parte del profesor. Después llegó el ataque en la puerta de la facultad, que en mi caso no se trató de huevasos y comida sino que más bien fueron productos de limpieza y pintura. Un regio enchastre para coronar 7 años y medio de carrera universitaria. Muy fuerte.

En julio terminé de cursar el práctico. Hubo brindis, discurso, pizzas y hasta fiesta de egresados. Nos volamos la peluca, y fue genial.

En julio mi compañera de departamento me avisó que ya no quería seguir viviendo conmigo y que iba a buscar un departamento para ella sola. Lo que implicó salir a pedir inquilinos y ofrecer mi departamento para alquilarlo hasta diciembre. Parecía una misión imposible, pero lo logré.

Las dos últimas semanas de julio fueron vacaciones. Es la feria judicial. Eso significó que mi compañerito de trabajo y yo nos pasamos pegados los 14 días. Ya esta clarisimo: somos pareja. No novios, pero sí pareja. Muy fuerte. De verdad, muy muy muy fuerte. Yo aproveche esos días para hacerme masajes diarios, hacerme una limpieza facial, para arreglar y embalar todo lo que tenía que sacar de mi departamento para dejarlo limpio para los inquilinos...en fin, dos semanas de muuucho ocio y un poco de tramites.

El viernes 27/07 cumplí 26 años. Me volví adulta. Es así y no hay vuelta que darle. Ya estoy recibida, en pareja, con departamento propio y una beca para el exterior. Es tremendamente impactante pero es así. Soy grande.

y con la primer semana de agosto llegaron las despedidas. Me voy a vivir a EEUU. Voy como estudiante de intercambio. Son solo un par de meses pero me angustia de sobremanera tener que partir a un país en donde se habla otro idioma. Me da pánico irme sola. Me abruma saber que me quedé sin trabajo y que cuando vuelvo, voy a ser desempleada. Me da una pena tremenda dejar a mi pareja (chan!!) y sobre todo.. me da fiaca el esfuerzo que va a implicar. Fue una semana de mucho llanto, muchas corridas, mucha despedida entre valijas a medio terminar. Embalar mis libros, comprar un sillón, lavar toooooda mi ropa, llorar mucho (pero mucho) y escuchar muchas palabras de animo.

6 semanas de transición profunda.
Puede sonar un clisché pero no tengo dudas que este mes y medio fue una especie de trabajo de parto...hacia una nueva etapa.
Veremos que nos depara la vida!



jueves, 19 de julio de 2012

3, 2, 1... acción!

Es el cliché por antonomasia: vivo mis días como estuviera en una pelicula.
Creo que alguna vez ya escribi sobre esto.

El tema, es que desde hace un par de semanas lo que sucede no es que mi vida es una pelicula.. sino muchas. Síntoma perfecto de la exageración que me representa. Visto y considerando mi imposibilidad de tomar decisiones y de priorizar una sola opción tiene muchisimo sentido esto de que mi vida sea un cumulo de peliculas superpuestas.

Estoy viviendo una historia de amor. Ya es así, no hay vuelta que darle. Con mi compañerito zurdo estoy construyendo una relación que es imposible de definir o categorizar pero que, sin embargo, es más real que muchas de las miles de etiquetas que fui creando a lo largo de mis casi 26 años. Nos gustamos, nos deseamos, nos queremos. La novela rosa llegó con toda su fuerza y estoy volando las 24hs. Obviamente la película tiene todos los condimentos para ser un éxito de taquilla. El es totalmente opuesto a todo lo que ella define como buen candidato. Ella lo quiso desde el primer momento pero él, al principio, no la soportaba. Finalmente se da el momento en el que caen las defensas y uuuuuffffff. Llegó la escena del amor. Sin embargo, el escenario es complicadisimo: el carga con una ex novia desde hace 2 meses. Una ex novia de 11 años de pareja y 4 meses de convivencia. La ex aparece, llama, lo busca. Ella estaba a punto de irse. Renunciaba y viaja a otro país. Es una cuestión de tiempo. Tienen hasta el 13 de agosto para disfrutarse cuerpo a cuerpo. Hay que aprovecharse con una intensidad que compense la futura distancia. Contra todos los mandatos del librito de "deber ser" nos estamos permitiendo este encuentro. Y ¡no entienden lo permisivos que somos al momento de encontrarnos! Ja. No es posible que nos despegamos. De hecho, creo que nos vemos casi 20hs por día. Es que nos despertamos juntos, nos vamos al trabajo juntos / o nos pasamos todo el día de fiaca juntos, estamos las 7hs del laburo juntos y de ahí, a la tarde volvemos a vernos y a la noche volvemos a dormir juntos. Y el ciclo de repite creo que 5 de los 7 días de la semana. 
Tremendo. La heroína de esta película romanticona esta babosa como nunca. Mañanas en cama tomando mate, noches de cocina juntos, cine, una escapada a Entre Ríos, almuerzo en el rio, salida al boliche con amigos... todos ingredientes perfectos para una seguidilla de escenas de amor.

Pero hay otras películas también.

Esta la película porno. Y sí... es así. Muy fuerte para ser un blog apto para todo público? Je. Me mantengo misteriosa y solamente digo que confirmo una de mis premisas fundamentales: el que estuvo mucho tiempo de novio, la rompe en la cama. Esto de volver a tener pareja es una ma-ra-vi-lla. Que arriba, que abajo, que en la alfombra, que en la silla, que con ropa interior, que sin nada, que con helado, que con música o en silencio. No nos cansamos. Desde hace un mes y medio que dormimos juntos todas las noches. (Bah, en rigor a la verdad, hubo un par de noches que dormimos separados...se cuentan con los dedos). Y si por alguna razón pasan un par de días sin que podamos encontrarnos en una cama aparecen los mensajitos hot que ayudan a ir calentando los motores. Hubo portaligas y ropita interior sexy. Muy sexy. Un par de fotitos via celular, un par de propuestas indecentes y mucho deseo a flor de piel. Yo estoy... en llamas.

Esta la película de espias. Claro, una parte de mi día estoy jugando a ser un agente con personalidad secreta que no puede ser revelada. Me estoy refieriendo ni mas ni menos que al temita trabajamos-juntos-y-nadie-puede-enterarse-de-esto. Llegamos juntos y si no hay nadie, nos enroscamos en un beso contra los expedientes. Pero un segundo después, empiezan a aparecer los compañeros de trabajo y empieza el acting.  Todo el día haciendo como si no pasara nada entre nosotros. 
Por un lado, estando ultra atentos para no revelar ningún dato que nos comprometa
-"Fui a ver tal pelicula al cine"- digo
-"Ah si, ¿con quien?" - pregunta cualquier compañero.
y ahí: tensión. Suspenso. Nervios. Hasta que logró responder rápido algo que no suena muy convincente pero que nadie se anima a cuestionar:
-"mmm...con mi mamá!!!!"- afirmo con cara de duda.
Por el otro, incluso dando información errónea para confundir. Ja.
-"a vos te duele el cuello porque alguno te habrá ubicado en una pose cual parabólica humana mientras te daba para que tengas"- me dice la ordenanza, mientras me hacía masajes.
-"uyyy ojala tuviera a alguien que me haga poses de parabolica humana!"- digo con una sonrisa picara pensando que si supieran quien me esta dando se mueren!

Es realmente un desafío constante. Estoy en un permanente estado de alerta, intentando que nuestro secreto quede bien guardado. Como a lo largo del día puede pasar que sea necesario comunicarme con mi querido compañerito de juzgado. Entonces es menester conseguir un metodo secreto de comunicación. Algo que sea imperceptible a los ojos del resto pero que nos permita el dialogo encubierto. Algún metodo tecnológico y ultra moderno que facilite el desarrollo de nuestra personalidad secreta.
Básicamente... usamos el celular. 
Nos mandamos mensajes de texto. Estamos parados uno al lado del otro mirando el teléfono haciendo como si nada, cuando sabemos los dos que estamos organizando los próximos pasos a seguir.
El Sr. y la Sra. Smith un poroto al lado nuestro. 

Esta también el cine mudo. Aja. Así como leen. Por que la realidad es que vivo con una amiga y la pobre no tiene porque escuchar nuestras conversaciones y nuestros... ruidos. Por eso, aprendimos el idioma mudo. Entiendo que parezca imposible de creer visto y considerando que mi verborragia es altamente reconocida por el universo. Pero les juro que somos bastante buenos en el tema de jugar a ser mimos. Mucha señas, mucho hablar en susurro y sobre todo..mucho taparnos la boca.

Hay una película terrible. Tremenda. Espantosa... una película de terror. La que me da pánico hasta querer llorar (porque a veces, uno tiene ganas de llorar del miedo). Es la película que me hago cuando me mambeo con la ex. Porque hay una ex. Y todos sabemos que el peor de mis dramas y la única causa de mis celos son las ex novias. Creo que esta vez estoy sumamente justificada..digamos que lidiar con una ex de 11 años es bastante terrorífico. El todavía usa el anillo que le regalo ella cuando iban 2 años. Le parece muy fuerte traspapelarlo y con la excusa de que no tiene casa (¿?) lo sigue usando... Polémico. Da un poquito de miedo, no? Si le sumamos como condimento que la Flaca aparece 150.000 de veces por día con mensajes y llamadas; que ella sigue viviendo en el departamento en el que ellos convivieron (y por lo tanto no solo van y vienen las llamadas para arreglar el pago de expensas y tramites sino que todavía las cosas de mi chico todavía están ahí lo que inevitablemente hace que la tengamos presente:
-"¿y no tenes otro par de zapatillas?"- 
-"Sí pero están en terreno hostil...-"
-"Ah... ok..estan junto con tu play, tus mates y todo el resto de tu ropa. Perfeeeeectoooo"y que no podemos estar mimosos en publico para evitar que una mirada indiscreta le vaya con el cuento de que su ex de 10 años esta a los besos con una minita en plena calle Santa Fe. Sería muy doloroso para la flaca fantasma. Y aunque sea una película de terror para mi, yo no tengo ganas de convertirme en monstruo. 
En suma.. es para morirse del miedo, díganme si no. Estoy haciendo un ejercicio de autoconfianza como nunca antes hizo nadie. De por si da mucho pánico tener que creerle a un hombre que es capaz de engancharse otra vez cuando apenas rozo la soltería después de 11 años pero si además le sumas que la ex es un fantasma es muchisimo peor. No la ubico. No se nada de ella. No se ni el apellido entero. NA-DA. La mina no tiene facebook ni twitter ni nada. Es una psicóloga de gualeguay que trabaja de administrativa en el ministerio de trabajo, así que ni siquiera debe aparecer en google (aunque ya dije que no tengo el apellido asi que resulta imposible googlearla). No se nada. No la puedo estoquear. Y la única vez que me mostró una foto de ella de las muchas que debe tener todavía en su celular (humm... se. No me dejo mirar las fotos que tiene así que no tengo el dato exacto) yo estaba tan nerviosa que creo que ni vi. Me suena que es morocha pero no estoy segura. Ojos azules? no estoy segura tampoco. Cuan flaca es la flaca... no se. Un verdadero fantasma que da mucho pero mucho miedo.

y finalmente, hay espacio para la comedia. Y sí. Fundamental. Sobre todo, considerando que la protagonista de todas estas películas soy yo. Claricienta y humor son bastante buenos amigos. La comedia absurda se instala como un cliché más: conocer a la familia del nuevo candidato. Mi compañerito del trabajo tuvo que conocer a toda la familia y a mi me tocó el turno de conocer a las hermanas. Otra que "Meet the Fockers". Divino el momento.
El chico tuvo que llegar a casa el mismisimo día de mi recibida. Así que el escenario incluía a padre-madre-hermano-tios-primos-cuñada-amigas del colegio-amigas de la facultad-amigas de la vida-novios de amigas de la vida.... etc,etc, etc. La realidad es que dentro de todo no fue tan grave porque en el combo de invitados había un par de compañeros de trabajo que no sabían nuestra historia así que hubo que mantener el sigilo y permanecer en el rol de personalidad secreta. No hubo mucha presentación formal... un simple "nombres?" que preguntó mi papá cuando entraban a casa mis dos compañeritos zurdos del juzgado. A lo que mi chico contestó con su nombre y mi viejo devolvió el gesto con un apretón de manos. Eso fue todo.
Mamá hizo un par de chistes y se ocupó de que comieran bien pero eso fue todo.
Lo que pasé yo, en cambio, si fue digno de una descripción detallada. Conocí a sus dos hermanas.
A la Mayor, la dueña del departamento en donde esta viviendo él, la conocí un día que fui a buscarlo para traerlo a mi casa a dormir. Mi chico me hizo subir para ir a buscar la mochila que se había olvidado. Para qué... entré al departamento con una sonrisa tímida. Ella, la Mayor, sentada en el sillón, me miro con una cara de traste que se daba miedo (casi más miedo que el fantasma de la ex). Y yo.. no pude decir nada inteligente. Muda. ¿Se dan cuenta lo poco piola que puedo ser por momentos? A una le coparía ser de esas minitas geniales que logran encantar con simpatía, mucho humor y comentarios inteligentes. Bueno, no pasó.
Y tampoco pasó el día que conocí a la hermana Menor. La estudiante de relaciones del trabajo con ojos lindos y look con mucha onda. Un domingo a la noche en el que yo iba a ir a buscarlo (Aja. Nuevamente, rol de remisera. Check, again!) me dijo de subir a tomar un vino con la hermana y el novio de la hermana. No puedo explicar los nervios que tenía.... tenemos todos claro que yo soy "la nueva" que reemplaza "a la ex novia de 11 años a la que todos amaban". (ya ven, las películas se entremezclan un poco). En fin, vuelvo. Los nervios me tenían bastante pelotuda así que durante la hora y pico, aproximadamente que estuvimos ahí, Claricienta se dispuso a escuchar los cuentos que hacían y las conversaciones que armaban entre ellos mientras lo único que me salia aportar era... mi risa. Me reí mucho. La Menor resultó una copada total. Obvio, yo me quise hacer amiga automáticamente. En mi cabeza lo único que tenía era el pájaro carpintero diciéndome que nadie en el mundo iba a querer hacerse amiga de la Claricienta nerviosa versión bodrio. Pero no me salia nada inteligente para decir. Igual ojo, la estaba pasando re bien, callada y con el pájaro taladrándome la cabeza y todo... hasta que llegó la catástrofe. El papelón máximo. El ridículo en exceso.
Eran pasadas las 2 de la mañana. Había corrido vino pero nadie estaba cerca de estar ebrio. El novio de la menor la rompe tocando la guitarra y tiene una voz excelente así que frente al pedido de mi chico, decidió sacar su viola nueva y regalarnos uno par de temas. Gran momento de la noche. En un momento me conmoví tanto que casi me caen lagrimas. Por suerte reaccione: no daaaaaaaaaaba que la nueva terminara llorando a moco tendido por una bendita canción. Sin embargo, todavía no tenía en claro que ese no era el gran obstáculo. Lo verdaderamente tremendo estaba por llegar. Todavía sigo sin entender como, pero de pronto, estaban mi chico, la hermana y el novio de la hermana pidiéndome a mi que toque la guitarra.
Reitero: me insistían para que toque la guitarra.
Y la verdad es que.. insistían mucho!!
Mucho.
Y en una película rosa de hollywood la situación es que después de insistir mucho la minita nueva agarra finalmente la guitarra y la rooooooomppppeeeee con una mega voz y un mega talento que deja a todos boquiabiertos. Entonces, la nueva pasa a ser una copada, que la descoce toda y que todos quieren tenerla cerca.
Pero no era una película rosa de hollywood. No. Era más bien una versión de Bridget Jones Argentina.
Y ahí estaba yo, con 7 años de guitarra en mi historia (empece a los 10 con la catequista del colegio..) pero sabiendo que tengo menos ritmo que un potus. No afino. No se cantar. Y, sin duda alguna, NO SE TOCAR LA GUITARRA. Habían pasado mínimo 5 años desde que yo no agarraba una guitarra.
 El escenario era durisimo porque las alternativas eran horribles:
...o me ponía en ortiva y les cortaba el mambo a los tres con un arisco "Les dije que no!!!" y me convertía en la peor "nueva" en la historia de las nuevas. (lo que significaba que no solo le iba a caer pésimo a la Mayor sino que daba por perdida mi chance con la Menor también..y eso era querer morirme muerta ahí mismo.)
...o me me la bancaba como señorita grande que soy y me hacia cargo de la situación. Era masoquismo puro. Era lanzarme al papelón. Yo sabía una única canción y en el momento en que empezara a cantarla iba a perder la poca dignidad que me quedaba.

Odio ser ortiva y antipatica asi que... acepté la guitarra.
Bajaron la
Con un nudo en la garganta y la voz temblando empece a probar las notas intentando recordar como era la bendita única canción que yo conocía.
3, 2, 1... y va.
Acción.
Claricienta empieza a cantar la única canción que sabe.
...y el publico explota en una carcajada al escucharme cantar el hit de Palito Ortega: despeinada.

(me queria morir muerta del todo.)

domingo, 24 de junio de 2012

100% Dispersa

Leo 5 minutos...
me distraigo diez.

Y así estoy desde las 9 de la mañana.
Me quedan 46 horas antes de que llegue el momento de rendir.

...Esto de estudiar el último parcial se esta volviendo terriblemente complicado.

sábado, 9 de junio de 2012

Aprendiendo mucho...

Una vez más me sirve usar el arte de otro para traducir mi mundo.
Este ejercicio de sentirpensarme (catylinda dixit) puede tocar el limite cuando me toca elegir palabras. 

(Gracias Vero Gatti por tu sensibilidad)


domingo, 20 de mayo de 2012

Taquicardias y suspiros.

Finalmente encontré el titulo. Finalmente llegué a la etiqueta.
Pasa que por primera vez en mi vida me esta costando encontrar la etiqueta que encuadre a todo lo que me esta pasando últimamente.
Se perfectamente que necesito "marcos" para poder entender. Necesito buscar "la palabra del mes" para poder describir el mes, definir el día o la semana con aquello especifico que lo caracterizó o escribir un post sobre mil millones de cuestiones distintas pero que terminan unidas por alguna cuestión común. 
Esta vez, me estuvo costando encontrar esa etiqueta. Ese titulo. Esa certeza que genera sincronía entre mis mil mundos y mil facetas.
De hecho, confieso que esta semana pensé mucho sobre este tema de la "etiqueta". Hablando con mi concubina descubrí que busco certezas para poder entenderme. Me refiero a certezas sobre cuestiones macro, sobre temas en abstracto, que me permitan empezar los cuestionamientos propios contando con, aunque sea, ciertas bases. Necesito por lo menos saber con seguridad que "el ser humano es así"; que "la fidelidad es tal cosa"; que "el amor significa aquello"; que "la cabeza nos maneja de tal forma"; que "los miedos generan aquello". Y, una vez que sé eso, puedo avanzar. 
Esta vez me costo.
¿Cómo puedo hacer para encontrar un nexo entre marchas por la porcentual, amores, casamientos, hospitales y paralización?
El suspiro.
Aja.
¿Quién lo hubiera dicho, no?
Es así. 
Mi compañerito de juzgado se viene pasando los días suspirando como nunca antes. Muchas pero muchas veces por día se encuentra a si mismo suspirando. Lo nota y me lo comenta. No sabemos el porqué. Y como no puedo con mi genio.. voy a averiguar.
Parece que según google podemos saber que suspirar:
  "Se le llama acto reflejo, y lo realiza el organismo para "refrescarse". Prácticamente lo que hace en esta "actividad" es tomar una bocanada grande de aire via los pulmones, haciendo que el cuerpo adquiera una mayor cantidad de oxigeno, también acelera el ritmo cardíaco y esto permite una mayor oxigenación cerebral y del organismo en general. Por lo regular el curpo lo realiza cuando se siente "cansado" y lo hace para "despertarse" ... por eso le llamo "refresh". Cuando lo realizas por alguien o por algo es por que, como tu mente entra en trance. El cuerpo hace un "refresh" para despertar de ese rato de "agotamiento mental".


Eso fue exactamente lo que necesité constantemente esta semana. Esa es mi etiqueta.
Esa es mi palabra.
Un refresh para despertar de agotamiento mental.
Mis semanas empiezan con los lunes de trabajo + práctico + clase donde voy de ayudante. Esta semana estaba agotada desde el vamos así que decidí faltar a la clase para visitar a una amiga y dedicarme a charlar. Fue genial pero estuvo lejos de ser descansado. Todo lo contrario. Contar con una oreja amiga que sabe decir lo que uno necesita escuchar (más allá de que lo quiera oír o no) puede generar taquicardia. Simplemente les resumo una charla intensisisisisisisma con una frase de mi interlocutora: "Mirá, si vos dejas de cuestionarte estas cosas y cedes, entonces el mundo se queda sin esperanza".
Oh my God. Ahora, cargo con la esperanza del mundo. Durísimo. Nada de ser mediocre o mucho menos porque, ¿qué va a ser del mundo? Mi pobre amiga quiso acompañarme y yo terminé sintiendo más agobio que nunca. Ahora, cargo con el mundo. Lo que me faltaba. Ufff... necesidad de mucho oxigeno para despertarme de este cansancio.
Por que, la realidad es que aprovechar el martes feriado para ir primero a procurar los casos judiciales del práctico, de ahí ir a la CONARE a tomar vista de un expediente con un consultante, de ahí ir a manifestar luchando por la porcentual judicial, esto es: cortar la 9 de julio con la AJB (Asociación Judiciales Bonaerenses) y caminar por avenida de mayo hasta la Casa de la Provincia de Buenos Aires, junto con mis compañeritos zurdos del juzgado.
Imaginan el caos mental? El agotamiento? ¿Estoy de acuerdo con esto? ¿Yo, que en mi vida he recontra rechazado cortar el transito y molestar al otro? ¿Yo, que creo que casi es pecado demandar más sueldo?  ¿Yo, que me he debatido eticamente mi postura en el conflicto gremial? Ahí estaba yo, la conflictuada, marchando por Av. de Mayo. Bombos, trompetas, ruido. Mucho ruido. La emoción me atacaba. Los nervios, la exitación también. Y ahí estaba la taquicardia marcando el ritmo de tantas emociones encontradas.  Mis amigos y yo tomabamos mate mientras caminábamos y me iban presentando gente.. Saludé a un montón de compañeros y me invadió una necesidad imperante de aclararles: "ojo, estoy acá pero tampoco es que creo 100% en esto, eh?" pero por suerte me contuve.. no creo que a todos esos  que salude les hubiera importado.
De ahí fuimos a almorzar a caballito con mis compañeritos de juzgado así buscábamos el auto de uno de los chicos. Partimos cual los tres mosqueteros rumbo a caseros: teníamos que ir a visitar a nuestra querida ordenanza del juzgado. Esa señora amorosa, cariñosa, atenta, graciosa y sensible que se pasa la mañana ocupándose de que el tribunal donde estamos apretujados se mantenga relativamente limpio. Una diosa. Resulta que el maldito cáncer le invadió el cuerpo y hubo que operarla. Queríamos ir a llevarle buena onda así que yo le preparé una caja decorada con carteles y figuritas y le compre revistas, chocolates, fotos y cartitas. Todo altamente necesario para la recuperación. Fue un momento super lindo pero.. ufff. Yo y los hospitales otra vez. Esto de saber como moverme, a quién preguntar, que se puede llevar y que no... ser experta en hospitales me da una tristeza tremenda. Me moviliza, me agota, me angustia un poco. Durante la visita nos reímos, la mimamos a mi amiga y hasta entretuvimos a la Señora María Rosa que estaba en la cama de al lado queriendo visitas que no llegaban. Cumplimos. Me fui satisfecha...pero conmovida. y con necesidad de "refresh", sin dudas.
El viaje de vuelta en el 44 hasta la estación de Belgrano fue movilizante también. Con mi compañerito empezamos a filosofar hasta descubrir que realmente estoy anhelando ser capaz de soltar tanto control. Lindo temita para trabajar en terapia el día que vuelva a pedir turno. Ufff... agotador esto del autoconocimiento.
Obvio que el día seguía porque esa noche era el cumpleaños de mi madre así que tocaba comida familiar. Mucha pero mucha cosa. 
Y llegó el miércoles con el día de trabajo más largo del mundo. Corrí, salte, sonreí, grite: atendimos gente como nunca antes. La agitación durante la mañana se traduzco en taquicardia pura. EL corazón estaba a diez mil porque trabajar se convirtió más duro que un entrenamiento deportivo. Tan cansada terminé que a las 14hs me acosté en el piso y fui totalmente incapaz de levantarme. Uno de los chicos me agarró de los pies y me arrastró por el piso del juzgado durante varios metros mientras yo dócilmente me dejaba arrastrar con tal de no tener que hacer fuerza en contra. Agotada. Tomar aire, llenar los pulmones, purificar el cuerpo... y seguir. Facultad y después comida con amigas del alma. 
Reiterando una vez más (algo que últimamente se esta volviendo costumbre), fue mi amiga la que me ayudo a superar la parálisis y me sentó frente a la computadora para que concrete algo central en mi plan intercambio: sacar turno para la visa de EEUU. Todavía no lo había logrado, con este temita de no-acción. Ella sabía del tema y no dudo en ponerme en acción. Nervios. Tengo turno. Excitación y taquicardia y cansancio y.. uffff. Llanto. Mucho. Catarsis con amigas del alma que saben como escucharme y contenerme. Me propusieron frenar, dormir más, descansar. Y me dieron una consigna: liberar peso. Soltar. (notaron como el universo me sigue repitiendo el mismo mensaje con distintos interlocutores no?). A partir de esta semana tengo que salir SOLO con una cartera y el cuaderno del día. Nada de carpetotas, libros, fotocopias y accesorios varios. Basta ya de tanto peso. A cargar lo mínimo e indispensable.
El jueves: trabajo-practico-reunión-comida en casa con mi hermana y mi primita. La emoción de estar hablando vestidos de novia y fechas de civil implican indudablemente taquicardia. El corazón se acelera con una mezcla de ansiedad y alegría teñida de expectativas y miedos. Tanto para planear, tanto para asimilar...! Dios, sin duda el cuerpo necesito hacer un esfuerzo extra para poder canalizar tanta información.
La semana terminó con un día de trabajo intenso, una ida al banco (a concretar! aunque sea para averiguar como corno hago para tener dolares.. y enterarme de que no hay chance de que me den), una parada técnica por casa junto con los chicos del juzgado a buscar mate, una ida a la facultad, clase y de ahí bar con las chicas de la cátedra. Acelere mental nuevamente. Mucho pero mucho para procesar. Y volver a los piques para pegarme una ducha y llamar un remis: comida de presentación entre las familias de mi hermana y su novio. Terrible. Me sentí en una película de terror porque resulta que aunque soy una divina, el protocolo falso me esta agotando. Ya no estoy para soportar charlas vacías y burguesas. Nos pasamos la noche debatiendo sobre el Jockey Club y la herencia de la familia paterna. Ah, y un ratito hablamos sobre mamaderas para bebes y sobre que gente teníamos en común. Yo creía que la cabeza me iba a explotar. Nuevamente taquicardía, pero esta vez, de estress y bronca. Necesité irme. Con el último trago de café le pedí a mi hermano que me lleve a mi casa.
Ufff...Necesitaba oxigeno. 
(nuevo suspiro).
Después de tanto acelere, el sábado se transformó en un día inútil de ocio, lectura y música. Desayunar en la cama, almorzar en la cama y seguir en piyama hasta las 17hs. Lo mismo el domingo. 
Terminó el fin de semana y a mi me queda una sensación tremenda de que no alcanzó.
Necesito más oxigeno, 
más refresh, 
más suspiros.
Sigo con agotamiento mental.

viernes, 27 de abril de 2012

Depresión paralizante


Es difícil empezar este post sin caer en el lugar típico de imagen triste que tanto representa a mi blog. 
De verdad, estoy intentando buscar una alternativa que este a la altura de las circunstancias. Lo juro. Pero, visto y considerando que estoy en piyama a las 9 de la noche y por 6to viernes consecutivo el plan es descontrolarla con un DVD no puedo salir del clishé. Me siento Bridget Jones en su máximo esplendor.  Mientras mi ex novio -de cinco años- se está casando con su tercer novia (la que coronó casi 13 años de vida en pareja seguidos sin consideramos que estuvo 4 años con una, 5 años conmigo y ahora 3 años y medio con esta última) mi depto está inundado por música en ingles bien depre, estoy usando el buzo de egresadas de 5to año, tengo el pelo sucio porque no me ducho desde el miércoles a la noche y mi menú va a ser 2 patys con queso y dos huevos "al microondas" porque todavía no aprendí a hacer huevos fritos.
Ya escuche cientociencuentamillonesdeveces que no esta bueno dejar que el “personaje me coma” y salir del lugar de siempre pero, sean sinceros:
¿Quién se anima a buscarle una alternativa a mi autodeclaración de fracasada total?
…..
Aja. Me imaginé.

Absolutamente nadie. Es así.

Y lo más grave de esta situación es que la noche de hoy no es lo terrible. El casamiento de mi ex es un detalle minúsculo en el universo de dramas que tengo enquistados en mi cabeza.

Lo grave es otra cosa.

El drama real es que tengo dos problemones. Tremendos problemas.
Primero: Estoy paralizada.
Segundo: lo único que no es afectado por mi parálisis… es mi capacidad de llanto.

Desde hace un par de meses siento como si me hubiera comprometido con todo mi ser a ganar el juego de las estatuas. ¿Se acuerdan? Ese en donde ponían música y uno bailaba hasta que ¡Zaz! Alguién ponía pausa y durante el eeeeeeeeeeeeterno rato de silencio todos teníamos que permanecer congelados mientras alguien nos revisaba con una exigencia maligna a ver si en un ataque de risa nos movíamos un milímetro. (dato de color: La falta de equilibrio siempre fue mi peor enemigo en este juego, no hace falta ni aclararlo, ¿no es cierto?). La cosa es que sin que nadie hubiera podido preverlo, ahora parece que aprendí los trucos para vivir en pausa y me volví una experta. Más allá de que hace varios sábados que no cumplo con mi tarea de limpieza de la casa; que no hago mi cama desde hace tres semanas y que no logro concretar mi lista de llamados pendientes, hay cosas que son tremendamente más complicadas por esta "etapa pausa" en la que estoy.
Y eso ya no es tan gracioso. 

El viaje a Estados Unidos.. en pausa. No tengo el pasaje todavía. No tengo visa. No tengo casa. No tengo las vacunas que me piden. No tengo nada. 
El trabajo: bueno, resulta que tengo que presentar una nota informando hasta que día voy a trabajar así ya empiezan a buscar a otra persona para mi puesto. El proceso de selección es largo y es necesario capacitar a la persona así sería bueno que no me demore mucho. Van
15 días de "no-demorarme-mucho". Ja.
La facultad: básicamente tenía dos materias para rendir. Sentarme a estudiar y estar concentrada es más difícil que lograr bajar los 3 kg de más que están por quedarse a vivir conmigo eternamente de tanto encariñarse con mi cintura. Ufff... tengo una especie de presagio: Claricienta va a ser una-gordita-con-curvas-eterna-estudiante-por-los-siglos-de-los-siglos. Amén. La primer materia la abandone. En vez de ponerme a repasar aunque sea las nociones básicas que me quedaban de la clase o de los pocos textos que resumí decidí que durante mi día de estudio me iba a ir a salvar al mundo hablando con defensoras oficiales de mis casos del caref y que la tarde antes del parcial iba a priorizar comer pizza fría adentro de un auto estacionado en pleno san isidro con uno de mis compañeritos zurdos del juzgado. Ahora resulta que somos amigos (y ya superamos la etapa "no te llevo, anda en tren") así que  aprovechar para filosofar, debatir, cuestionar y reirnos un rato es un gran programa. Sobretodo, mucho mejor programa que memorizar principios y definiciones. O no? Ahora queda la última materia. Ya no hay más excusas. Y, sin embargo, -paradoja mediante- encuentro excusas para hacer de todo menos estudiarla.
La pasantía en la ONU: bue...No esta funcionando eso.
La terapia que empece hace 15 días: Ok, eso tampoco funciona. Fui una sola vez y no logré volver a sacar turno.
La dieta? Imposible.
El plan de sacar turno con todos los médicos para estar sana: tampoco.
El práctico y las miles de fichas y planillas para hacer: neither.

... quedó claro? Me angustia mi limite una vez más. 

No hago nada. No tengo idea a donde fue a parar mi tendencia al exceso de actividades. Lo perdí tal como extravié la tarjeta de débito nueva en el banco el lunes pasado después de sacar plata por primera vez (sip. Parece que soy medio boluda además de todo). Actualmente, no me sale el hacer. 
Salvo... el llorar. Esa es la única actividad que concreto cotidianamente.
Hoy reitero más que nunca que si me hubieran pagado por lágrimas derramadas a esta altura del 2012 yo sería multimillonaria. Bill Gates, un poroto al lado mío. Estoy con una hipersensibilidad potenciada como nunca antes. Basta con que alguien me pregunte un simple y estúpido -“¿cómo estás?”- para que yo rompa en llanto y empiece a balbucear.  Mi pobre interlocutor automáticamente quiere pegarse un tiro en la rodilla (¿?) arrepentido por haber sido el causante de semejante canilla. Y yo me doy cuenta de que el pobre cristiano quería preguntar de buena onda nomas y ahora no sabe dónde meterse pero no puedo hacer nada para evitar el papelón.  Es así que este afán de hidratar al universo me llevo a que esta semana, y solamente esta semana, llorara mínimo 2 veces por día. 
Una, yo sola. Viajando en tren, en el bondi, caminando, antes de irme a dormir ooooo el clásico: en la ducha. 
La segunda, con alguno de estos interlocutores 
El viernes con mi profesor-de-ingles-ahora-nuevo-psicólogo. Y sí.. tuve que volver a recurrir a la terapia. Creí que era un tema que este año no iba a tener en la agenda pero me sobrepaso el mes y lance señales de humo para que algún alma compasiva se hiciera cargo de esta parálisis. Y mi querido Will hizo lo que pudo pero no se cuanto funcionó...
El sábado con mis amigas. Mi amiga Joey O. decidió homenajear la amistad con un típico programa de mujeres sanisidrenses: juntarnos a tomar el te. Te que nunca llega sino que se reemplaza por coca cola (preferentemente "coca gorda" por mi necesidad de azúcar en épocas de angustia), mucho feca y lattes, mucha medialuna con dulce de leche, sandwitchitos y papas fritas. A la pobre que se le ocurrió preguntarme cómo estaba le pasó de recibir como respuesta un pucherito y ojos llenos de lagrimas.
El finde terminó con una Claricienta ofendida con su mamá por un nuevo reclamo de exigencia y una catarata de llanto el domingo con mi padrino en pleno cumpleaños familiar. 


Empece la semana con la propuesta de canalizar mi angustia para evitar desbordes: energía positiva y sanseacabó
...No funcionó tampoco. 
El lunes  con mis amigas del práctico, feca y medialunas mediante, hice catarsis otra vez.
El martes con mi tía por teléfono justo antes de meterme en una bañadera de agua caliente a ver una película rosa de esas que después me dejan llorando pero porque quiero un novio. (A esta altura ese llanto ya no me asusta ni me complica así que no me parece que entra en la misma categoría. El llanto por película hollywoodense esta totalmente convalidado.Que conste.-).
El miércoles volví a llorar frente a la simple pregunta de -"y vos, ¿Cómo estas negra?"- con mi otro compañerito zurdo de juzgado en una plaza mientras filosofábamos de la vida haciendo tiempo. Mi amigo esta por primera vez intentando concientizar qué en su vida hoy no esta"todo bien" (y, de esta manera, cambiar lo que fue su única respuesta durante años frente a la pregunta ¿cómo va todo?), qué esta bueno no ser siempre el que escucha sino también el que se desahoga y qué hoy necesita destrabar muchos temas que tiene enredados en la cabeza. Frente a ese escenario, ¿qué hace Claricienta...? ¡¡Se ocupa de monopolizar la conversación hablando de tooooooodooooo lo que la angustia a ella!!! ¿Se dan cuenta? Empatía, menos diez. Tremendo. Un horror. Lo pienso y me quiero morir muerta. 
El jueves fue el súmmum porque explote con mi papá al mediodía, con mi profesor del práctico a la tarde y después con mis amiga de la cátedra de internacional público, picada y cerveza de por medio.  
Y hoy viernes, hice un esfuerzo terrible para no volver a llorar enfrente de mi otro compañerito de trabajo  al mediodía y  simplemente lloro sola en casa. Supongo que lo puedo ver como un primer triunfo en la lucha contra las lagrimas, ¿o no?

En suma, tengo que empezar a concretar esos triunfos, aunque sean pequeños.
Por que esta parálisis empieza afectar no solo a la mente sino al cuerpo. Ya hablamos de los 3kg inquilinos que tengo usurpando mi cuerpo. Me falta hablar del tema más jodido de todos. En donde realmente no queda espacio para el chiste.

La tragedia superlativa.
El drama supremo.
La calamidad máxima.
El hecho de que estar tan pero tan en pausa llevó a que... no garcho desde hace 4 meses. 

Y, obviamente, me dan ganas de llorar de solo pensarlo.