No, no voy a hablar de la canción de Palito Ortega. Ojo, podría hacerlo perfectamente. No solo porque tengo un don para hablar de cualquier tema de este mundo sino sobre todo porque justo, justo, justo es la única canción que sé tocar con la guitarra.
Así es. Esa es otra de las grandes frustraciones de mi vida.
6 años tomando clases de guitarra para que a los 24 años el único resabio sea un patético hit de los 70. Imágenes tristes y Claricienta cantando Despeinada.
En fin, son cosas que pasan. (Por suerte, no muy seguido).
Voy a hablar de mi semana.
Estoy totalmente despeinada gracias el huracán que me sacudió estos días.
Viento en la cara a full!
Todo se fue arreglando.
La semana pasada tuvo un inicio fuera de lo común. El fin de semana había estado muy tranquilo, con muchas amigas y mucha catarsis. Finalmente, el lunes hice un cierre (mental, interno, psicológico?) y dí por terminada la historia con el Sr. X. Se acabó. Parece una boludez pero la verdad es que fue muy fuerte. Tanto que esa noche sentí que había que celebrar. Un poco porque era la antesala del día de la mujer y otro poco porque necesitaba alegría, las invite a mis amigas a casa a un buen preboliche. Compre cervezas, papas fritas y demás snacks de copetín y mandé un mail bien pilas para motivarlas. Resultado: Noche divina, velas y caipiroskas de maracuyá para todo el mundo. ¿Cómo les explico...? Una alegría ¡gigantesca! Ahí ya no se si fue el viento que me hacia girar pero puedo asegurarles que termine más mareada que niñito en una calesita. Fuimos a bailar a Jet y ¿Adivinen quien apareció?
¡Mi roquero!
Simplemente, una coordinación maravillosa del destino. Si estas cosas se planean nunca salen tan bien...! Me di el gusto y después de desmayarme en el taxi de vuelta, me fui a dormir totalmente borracha. Fue un buen festejo y una manera intensa de empezar la semana.
Supongo que a veces viene bien descontrolar un poquito....(Conste que el martes simplemente me dedique a dormir.. el cuerpo estaba un poquito convulsionado)
El miércoles se largo la semana. Fui a trabajar y de ahí al ACNUR (y de ahí a un te y de ahí a una comida...! jajaja que no pare, que no pare.)Este mes termino la pasantía. Se cierra un pequeño ciclo y me voy con la sensación de trabajo cumplido. Es algo que suma puntos en el CV, que me dio la posibilidad de conocer gente que son futuros contactos. Estoy chocha por eso. Y estoy chocha porque terminó. Fue un poco demandante esto de trabajar gratis 6 meses!!
Para seguir, me salieron las materias que quería en la facultad. Empecé el jueves y ya tengo pilas y pilas para leer... Me encanta cursar lo que estoy estudiando. Son materias geniales y profesores increíbles. Implicó un esfuerzo enorme porque, por primera vez, voy todos los días 8.30 am y después martes y viernes vuelvo a cursar a las 20hs. Voy a tener que leer como una condenada pero me da adrenalina el desafío. Ya se.. soy una noña. No voy a negar lo evidente.
Siguiente "topic": En mi trabajo lograron cambiarme al turno tarde durante 3 meses. Me ubicaron en otra UAAFE y mis nuevos compañeros son super buena onda. Empecé el jueves y de apoco me voy sintiendo cómoda. Cuando vuelva de viaje me toca conocer a mi nueva jefa, así que estoy tranquila. Son 3 días y ya me voy. Este tema me tenía bastante nerviosa. La verdad es que todavía falta conseguir algún trabajo que me guste y tenga más que ver con lo mio peeeeeeeeero por ahora vamos bien. Están las cosas en calma nuevamente. Estoy contenta.
Por otro lado esta el tema de la docencia. No es ninguna maravilla pero me ofrecieron ayudar en una materia del CUSI. Esto significa que ya no solo colaboro con una cátedra de la UBA sino que estoy incursionando en una universidad privada. Antes de irme tengo que dejar hecho un modelo de TP y una mini test y una vez que vuelva voy a dar 3 o 4 clases. CHAN! Me siento en el horno y cero preparada pero no pienso paralizarme. Todo lo contrario... avanza claricienta firme y con caradurez suficiente.
Señoras y Señores: ¡Estoy despeinada!
y... taran taran....
El nuevo candidato. El pobre sigue sin un nombre decente. La realidad es que esto de ser candidato le encaja perfecto porque el muchacho es digno de presentación familiar. Abogado de la UBA, trabajador, deportista (ahora dejo el rugby, pero hasta el año pasado jugaba), egresado de un buen colegio, hijo de una buena familia, muchos amigos, simpático y buen mozo. ¿Que tul? Impecable lo mío. Tan, tan, tan buen candidato que me asusta. El único detalle es que el muchacho no puede parar de aclararme que no se va a enganchar, que quiere estar soltero y que le huye al compromiso desde hace 7 años.
Posta que yo no se si soy boluda o si es una cuestión de ego pero no me cabe duda que eso es lo que más me engancha.
La cosa es que esta dupla marcha viento en popa y eso me tiene divertida. Prometo un nuevo post con más detalles pero les adelanto que estoy a punto de vencer mi propia tendencia a sabotear relaciones. O al menos, parece que voy bien. Estoy aplicando con un rigor extremo los consejos de Joey O. y de mi amigo Haas. (Bue..extremo considerando que soy claricienta, tampoco exageremos).
¿Lo mejor? El sábado me voy de viaje. Me subo a un avión rumbo a Miami y me desconecto un rato de todo. Dejo en pausa la facultad, el trabajo, el Acnur, el candidato, el todo. Me voy a hacerme amiga de Mickey Mouse, a relajarme bajo el sol del Caribe y después despeinarme del todo en la increíble gran manzana. Estoy feliz.
Es llamativo porque siento una especie de deja vu. Hace un par de meses, septiembre para ser exactas, atravesé la misma emoción porque empezaba una historia, porque empezaba un trabajó, porque empezaba la pasantía en ACNUR. Sentí que los planetas se alineaban y la vida me regalaba un mimo.
Hoy redoblo la apuesta.
El viento puso a los planetas en orden una vez más. La bola de cristal de Loitt no podía ser más exacta cuando me invitaba a confiar. Las cosas se dan. Las situaciones se ordenan.
Estoy lista para disfrutar de esta vida.
Estoy bailando al son del viento.
EL DÍA ANTES DE CUMPLIR 24 AÑOS, ESTANDO SOLTERA Y DESEMPLEADA, DECIDÍ CAMBIAR MI TRADICIONAL SISTEMA DE CATARSIS. YA NO ERA SUFICIENTE LA PSICÓLOGA Y LOS FECAS CON AMIGAS. HABÍA QUE DAR UN PASO MÁS Y EL BLOG SE CONVIRTIÓ EN UN TRIUNFO: DESPUÉS DE MESES (AÑOS?!) DE ESTAR TENTADA, ME ANIMÉ A ENTRAR AL MUNDO. FUE ANIMARME A COMPARTIRLES A TODOS, A PARTIR DE ESTA VENTANA, UN POQUITO DE LA LOCURA DE MI SER. PORQUE, NO VAMOS A NEGARLO, SOY UNA LOCA TOTAL. LOCA LINDA IGUAL ¿EH?, DE LAS QUE DAN GANAS DE QUERER. PERO INDUDABLEMENTE NEURÓTICA.
EL ESPANTO DE SEGUIR CUMPLIENDO AÑOS SE POTENCIA POR LA FALTA DE PAREJA Y EL DESAFÍO DE CONVERTIRME EN UNA VERDADERA MUJER MODERNA: ESTUDIAR, PRODUCIR, TRABAJAR, SALIR, SATISFACER LA MIRADA DEL MUNDO, BRILLAR, DISFRUTAR, ADELGAZAR Y OTROS TANTOS MILES DE VERBOS QUE SE ACUMULAN EN LA LISTITA DE "DEBER SER" GUARDADA EN LA CARTERA.
HOY DECIDO LIBERAR UN POCO DEL CAOS DE MI SER A PARTIR DE LAS PALABRAS PARA VER SI, QUIZÁS ASÍ, DECRECEN LOS NIVELES DE HISTÉRIA Y NEURÓSIS
... Y SI NO FUNCIONA, AL MENOS NOS REÍMOS UN RATO!!!!!
EL ESPANTO DE SEGUIR CUMPLIENDO AÑOS SE POTENCIA POR LA FALTA DE PAREJA Y EL DESAFÍO DE CONVERTIRME EN UNA VERDADERA MUJER MODERNA: ESTUDIAR, PRODUCIR, TRABAJAR, SALIR, SATISFACER LA MIRADA DEL MUNDO, BRILLAR, DISFRUTAR, ADELGAZAR Y OTROS TANTOS MILES DE VERBOS QUE SE ACUMULAN EN LA LISTITA DE "DEBER SER" GUARDADA EN LA CARTERA.
HOY DECIDO LIBERAR UN POCO DEL CAOS DE MI SER A PARTIR DE LAS PALABRAS PARA VER SI, QUIZÁS ASÍ, DECRECEN LOS NIVELES DE HISTÉRIA Y NEURÓSIS
... Y SI NO FUNCIONA, AL MENOS NOS REÍMOS UN RATO!!!!!
Mostrando entradas con la etiqueta El roquero. Mostrar todas las entradas
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lunes, 14 de marzo de 2011
lunes, 9 de agosto de 2010
Clava Pastela 3: Fin de semana de locos
A esta altura, después de un eterno resumen de los detalles más importantes de esta historieta, llego al capítulo más reciente.
¡¿Porque es necesario llegar a caer tan bajo para poder reaccionar?!
Viernes. Fiesta cheronca en Palermo. Nunca creí que iba a verlo pero ahí estaba. Apareció con un amigo. Emoción total! Saludo efusivo, saltos, gritos. (Siempre que la comunidad se encuentra, festeja un poquito...)
Decidí no instalarme al lado y con las chicas nos fuimos a dar una vuelta. Claro, al rato ya tenía ganas de verlo otra vez. Lo encontré solo: su amigo había conseguido compañera. Claramente el escenario ayudaba: borracho y sin amigo, él estaba solo en una fiesta que no le divertía. Ahí aparezco yo: con un vestido cortito, buenos tacos y un escote insinuante. Perfecta para distraerse. Sin pedir permiso me atacó con la boca y tuve la gratificante sensación de control. - "no bombón porque después cuando me ves te inhibís, me tratas distinto que al resto, no te relajas.. no quiero"- le dije. En menos de un segundo terminamos enredados. Mi "no" fue tan pero tan débil que da risa!!!! Un espanto!
Si les digo que eran las 5.30 y estábamos en mi auto, a media cuadra de la fiesta... ¿se les ocurre cómo termina la historia?
Bueno, eso que están pensando.. no pasó.
Resulta que, y este es un nuevo mensaje para el mundo, si uno esta borracho (y un poco fumado también) NO es bueno estar acostado. Es simplemente muy malo. La posición horizontal genera mucho mareo.
Mucho.
Escena final: Yo sosteniéndole el pelo a este pendejo mientras vomitaba desde el auto al piso de la calle.
¿Hace falta agregar algo más? No comments.
Lo dejé desmayado en el auto, entré a la fiesta otra vez a buscar a las chicas y finalmente hice el pool y dejé a cada uno en su casa. Adiós noche de locura.
...
Lo terrible fue la mañana siguiente. El sábado yo festejaba mi cumpleaños con un pre en lo de la santa Rochi. Tipo 13hs les mande un mensaje a todos los integrantes de la comunidad recordándoles la invitación y pasándoles exactamente la dirección. ¿Cuál fue la respuesta del roquero?
Un mensaje que decía: "dale loca. Allí estaremos. Vos me llevaste a casa anoche? No me puedo acordar de nada."
noooooooooooooo! malisimo!!! ¿¿Cómo se contesta eso?? ¡Lo llamo! No.. ¡no le contesto nada y me ofendo! No.. mensaje gracioso.. No! Mensaje con altura. Tremendo. ¿Cómo es posible que una tenga tanta capacidad de pensar tantas posibilidades?
Contesté. Contestó. No conteste más.
Me dijo que venía y me pareció suficiente.
Llegó la noche y los amigos me fueron avisando que no venían así que di por obvia su ausencia. Me dedique a divertirme y dí gracias por haber tenido mi dosis de roquero el viernes como para estar entretenida igual sin su presencia. El pre venía genial.
Tres vasos de cerveza y un whiscola y yo ya estaba dada vuelta. Un papelón perdonable por el día de festejo!
De repente apareció.
Había venido con uno de los chicos. Increíble pero real.
¿Culpa por el desempeño de la noche anterior? ¿o quizas es verdad que un poquito me quiere?
La situación se volvió turbia y nos encerramos en el cuarto de mi amiga. Sin usar la cama, para que no me rete al día siguiente. Alcohol, ansiedad, encuentro. Y después de un rapidito nos dimos cuenta que la habíamos cagado.
¡Se había salido el maldito forro!
me retó como si hubiera sido mi culpa ("te pregunté si estaba bien puesto loca!") y después de ver mi cara de mal humor se recató. Ya esta, ya fue, ahora hay que ocuparse.
Mañana, clava pastela.
Frase de mierda que ya había escuchado después de algún otro encuentro desordenado. El roquero me da una orden que tengo que cumplir.
Orden maldita que me hace tomar conciencia de que la culpa, por más horrible que suene, en mi caso termina siendo el único límite que frena el caos.
¡Necesito más terapia que nunca...!
Me dejó 30 pesos para comprar la pastilla del día después. Se fue y nos despedimos con un beso. Subí rápido a hacer orden y como no encontraba al maldito traidor le pregunte con un mensajito que había hecho con el forro. Me contestó al toque con un mensaje que lo describe a la perfección:
- "lo tengo en la campera, me quiero cortar las pelotas, lo tengo que guardar hasta casa. Clava pastela mañana antes de las 5 hija de la droga! No quiero un roquero jr" -
Mal humor.
Llegó el domingo y con el sol, la resaca. Dolor de cabeza y ropa de noche para ir a festejar el día del niño al club con toda la familia. La sensación de que no era la primera vez que mi ser vivía esta situación me dio bronca.
Cuando faltaban diez minutos para las cinco llegó un mensajito que no me sorprendió. "Pasteleaste clari?". Mal humor a la máxima potencia.
No hay que ser un genio para entender que lo que una espera al día siguiente de una noche de encuentro, es un dulce saludo de buen día, dando gracias por una gran noche y ofreciendo la posibilidad de un nuevo encuentro. Yo con un "cómo andas" me hubiera conformado, creo.. pero no! El chico se inventa verbos porque lo único que le importa es cuidarse. Ojo, tiene razón igual eh? No quiero sonar una rebelde sin causa. Si aparece por que aparece y si no aparece por que no aparece es una perfecta descripción de mi ser neurótico.
Le conteste de mal modo en un mensaje bastante antipático.
A partir de ahí se reivindicó un poquito.
Me consoló con un mensaje buena onda y me aseguró que "tendremos mas cuidado la próxima".
Chan. No conteste nada.
A la noche me llamó, supongo que todavía preocupado. Fue una charla corta por que yo estaba en plena reunión de preparación de retiro. (Así es.. estoy preparando un retiro que voy a coordinar en dos semanas). Nos reimos, me descargue y le dejé en claro que solo nos había pasado por que yo estaba ebria. Cuando estoy sobria yo controlo la situación y no dejo que estas cosas pasen. Nos dijimos mutuamente que era un garrón terminar así los encuentros y que era una pena porque de verdad cuando estábamos juntos la pasábamos bien.
Admitir que mi no control fue culpa de un factor externo de alguna manera hizo que yo sintiera que quedaba mejor ubicada frente a su mirada.
Lo dramático de todo esto es que yo sigo fantaseando con un llamado que no va a llegar nunca.
y aunque desde la cabeza se que no tengo que reincidir en este tipo de situaciones.. todo el cuerpo me grita lo contrario.
¡¿Porque es necesario llegar a caer tan bajo para poder reaccionar?!
Viernes. Fiesta cheronca en Palermo. Nunca creí que iba a verlo pero ahí estaba. Apareció con un amigo. Emoción total! Saludo efusivo, saltos, gritos. (Siempre que la comunidad se encuentra, festeja un poquito...)
Decidí no instalarme al lado y con las chicas nos fuimos a dar una vuelta. Claro, al rato ya tenía ganas de verlo otra vez. Lo encontré solo: su amigo había conseguido compañera. Claramente el escenario ayudaba: borracho y sin amigo, él estaba solo en una fiesta que no le divertía. Ahí aparezco yo: con un vestido cortito, buenos tacos y un escote insinuante. Perfecta para distraerse. Sin pedir permiso me atacó con la boca y tuve la gratificante sensación de control. - "no bombón porque después cuando me ves te inhibís, me tratas distinto que al resto, no te relajas.. no quiero"- le dije. En menos de un segundo terminamos enredados. Mi "no" fue tan pero tan débil que da risa!!!! Un espanto!
Si les digo que eran las 5.30 y estábamos en mi auto, a media cuadra de la fiesta... ¿se les ocurre cómo termina la historia?
Bueno, eso que están pensando.. no pasó.
Resulta que, y este es un nuevo mensaje para el mundo, si uno esta borracho (y un poco fumado también) NO es bueno estar acostado. Es simplemente muy malo. La posición horizontal genera mucho mareo.
Mucho.
Escena final: Yo sosteniéndole el pelo a este pendejo mientras vomitaba desde el auto al piso de la calle.
¿Hace falta agregar algo más? No comments.
Lo dejé desmayado en el auto, entré a la fiesta otra vez a buscar a las chicas y finalmente hice el pool y dejé a cada uno en su casa. Adiós noche de locura.
...
Lo terrible fue la mañana siguiente. El sábado yo festejaba mi cumpleaños con un pre en lo de la santa Rochi. Tipo 13hs les mande un mensaje a todos los integrantes de la comunidad recordándoles la invitación y pasándoles exactamente la dirección. ¿Cuál fue la respuesta del roquero?
Un mensaje que decía: "dale loca. Allí estaremos. Vos me llevaste a casa anoche? No me puedo acordar de nada."
noooooooooooooo! malisimo!!! ¿¿Cómo se contesta eso?? ¡Lo llamo! No.. ¡no le contesto nada y me ofendo! No.. mensaje gracioso.. No! Mensaje con altura. Tremendo. ¿Cómo es posible que una tenga tanta capacidad de pensar tantas posibilidades?
Contesté. Contestó. No conteste más.
Me dijo que venía y me pareció suficiente.
Llegó la noche y los amigos me fueron avisando que no venían así que di por obvia su ausencia. Me dedique a divertirme y dí gracias por haber tenido mi dosis de roquero el viernes como para estar entretenida igual sin su presencia. El pre venía genial.
Tres vasos de cerveza y un whiscola y yo ya estaba dada vuelta. Un papelón perdonable por el día de festejo!
De repente apareció.
Había venido con uno de los chicos. Increíble pero real.
¿Culpa por el desempeño de la noche anterior? ¿o quizas es verdad que un poquito me quiere?
La situación se volvió turbia y nos encerramos en el cuarto de mi amiga. Sin usar la cama, para que no me rete al día siguiente. Alcohol, ansiedad, encuentro. Y después de un rapidito nos dimos cuenta que la habíamos cagado.
¡Se había salido el maldito forro!
me retó como si hubiera sido mi culpa ("te pregunté si estaba bien puesto loca!") y después de ver mi cara de mal humor se recató. Ya esta, ya fue, ahora hay que ocuparse.
Mañana, clava pastela.
Frase de mierda que ya había escuchado después de algún otro encuentro desordenado. El roquero me da una orden que tengo que cumplir.
Orden maldita que me hace tomar conciencia de que la culpa, por más horrible que suene, en mi caso termina siendo el único límite que frena el caos.
¡Necesito más terapia que nunca...!
Me dejó 30 pesos para comprar la pastilla del día después. Se fue y nos despedimos con un beso. Subí rápido a hacer orden y como no encontraba al maldito traidor le pregunte con un mensajito que había hecho con el forro. Me contestó al toque con un mensaje que lo describe a la perfección:
- "lo tengo en la campera, me quiero cortar las pelotas, lo tengo que guardar hasta casa. Clava pastela mañana antes de las 5 hija de la droga! No quiero un roquero jr" -
Mal humor.
Llegó el domingo y con el sol, la resaca. Dolor de cabeza y ropa de noche para ir a festejar el día del niño al club con toda la familia. La sensación de que no era la primera vez que mi ser vivía esta situación me dio bronca.
Cuando faltaban diez minutos para las cinco llegó un mensajito que no me sorprendió. "Pasteleaste clari?". Mal humor a la máxima potencia.
No hay que ser un genio para entender que lo que una espera al día siguiente de una noche de encuentro, es un dulce saludo de buen día, dando gracias por una gran noche y ofreciendo la posibilidad de un nuevo encuentro. Yo con un "cómo andas" me hubiera conformado, creo.. pero no! El chico se inventa verbos porque lo único que le importa es cuidarse. Ojo, tiene razón igual eh? No quiero sonar una rebelde sin causa. Si aparece por que aparece y si no aparece por que no aparece es una perfecta descripción de mi ser neurótico.
Le conteste de mal modo en un mensaje bastante antipático.
A partir de ahí se reivindicó un poquito.
Me consoló con un mensaje buena onda y me aseguró que "tendremos mas cuidado la próxima".
Chan. No conteste nada.
A la noche me llamó, supongo que todavía preocupado. Fue una charla corta por que yo estaba en plena reunión de preparación de retiro. (Así es.. estoy preparando un retiro que voy a coordinar en dos semanas). Nos reimos, me descargue y le dejé en claro que solo nos había pasado por que yo estaba ebria. Cuando estoy sobria yo controlo la situación y no dejo que estas cosas pasen. Nos dijimos mutuamente que era un garrón terminar así los encuentros y que era una pena porque de verdad cuando estábamos juntos la pasábamos bien.
Admitir que mi no control fue culpa de un factor externo de alguna manera hizo que yo sintiera que quedaba mejor ubicada frente a su mirada.
Lo dramático de todo esto es que yo sigo fantaseando con un llamado que no va a llegar nunca.
y aunque desde la cabeza se que no tengo que reincidir en este tipo de situaciones.. todo el cuerpo me grita lo contrario.
Clava Pastela 2: la historia en Baires
Después de México mi viaje siguió por el resto de América: Costa Rica, Panamá y finalmente Colombia. En cada destino un buen encuentro, una buena historia y hasta algún amor.
Y llegó marzo y la fecha de vuelta.
Buenos Aires implicaba muchas cosas y entre tanto caos aparecía el reencuentro con la comunidad. ¡la ansiedad que me generaba! No tiene nombre.
La primera vez que lo vi fue en un boliche: el pibe estaba tan pero tan roto que no se podía mantener parado. Se caía.. un horror. Lo sostuve mientras charlábamos por que estaba tan mareado que no se podía quedar derecho. Salude, hable un minuto y de repente note como me estaba mirando rochi. Era tan punzante que me dio vergüenza. Con los ojos me decía "Esto es muy triste amiga, soltá a este roquero y huyamos"
Huí.
Pero nos volvimos a cruzar por que el siguiente encuentro fue orquestado. Un pre y después el mismo boliche de cada viernes. Yo tenía indicaciones clarisimas de mis amigas: "No atosigues, no invadas, no lo persigas, no nada! Si se encuentran que sea por que él te busca". Yo trate de seguirlas al pie de la letra y no se exactamente como, terminamos encontrándonos. Tampoco sabemos exactamente como pero esa noche levante un poco la frente y me acorde que en algún recoveco de mi ser tenía autoestima y logre decirle que no a su invitación a "ir a enfiestarnos". Genial. Se siente bien rechazar semejante y noble propuesta.
Y la historia sigue con sus ideas y vueltas pero no quiero hacerla muy larga por que se hace denso.
Siendo sincera creo que lo relevante es que la frente no se mantuvo siempre tan alta. Ahora me nace acordarme de alguna invitación al cine que no obtuvo respuesta. Principalmente mi ego fue severamente humillado durante Semana Santa en un viaje con la comunidad. Básicamente, fui rechazada sin culpas. Terrible. Y la mañana siguiente, negra y lúgubre a pesar de ser Domingo de Resurrección juré que nunca más iba a ceder a este tipo. Pero, obviamente no cumplí... y volví a repetir. En mi defensa (triste, miserable y necesitada defensa) puedo aclarar que siempre el alcohol estuvo presente y la falta de limites propios tuvo mucho que ver con mi borrachera. No creo que sea suficiente pero, algo es algo.
Lo central es que, aunque tengo mis historietas y salientes, sigo esperando a que este roquero maldito tenga ganas de invitarme a salir. Esta clarisimo que no. Es evidente que en esta vida esa no es una opción.. pero las ansiedades y deseos tienen poco que ver con lo evidente... así que muy de a poco me voy convenciendo de los limites de estos encuentros y de lo poco que hay para demandar cuando la oferta es tan paupérrima.
El roquero, con ese look tan bohemio que lo representa, con esos tatuajes y tanto porro dando vuelta, terminó siendo tan histerico como el resto del mundo. Ni un poquito de originalidad. Yo lo deseo asi que él no quiere. Y él quiere a esa que no lo desea a él. La historia de mi vida, pero ahora yo soy la victima. Ironico, ¿no es cierto?
Lo triste es que yo escucho de su boca el "loca, yo te quiero mucho a vos, de verdad!" y me quedo requete contenta.
Todo este relato del pasado es para entender el presente y a eso voy.
Este fin de semana.
Volvimos a roquear.
Y llegó marzo y la fecha de vuelta.
Buenos Aires implicaba muchas cosas y entre tanto caos aparecía el reencuentro con la comunidad. ¡la ansiedad que me generaba! No tiene nombre.
La primera vez que lo vi fue en un boliche: el pibe estaba tan pero tan roto que no se podía mantener parado. Se caía.. un horror. Lo sostuve mientras charlábamos por que estaba tan mareado que no se podía quedar derecho. Salude, hable un minuto y de repente note como me estaba mirando rochi. Era tan punzante que me dio vergüenza. Con los ojos me decía "Esto es muy triste amiga, soltá a este roquero y huyamos"
Huí.
Pero nos volvimos a cruzar por que el siguiente encuentro fue orquestado. Un pre y después el mismo boliche de cada viernes. Yo tenía indicaciones clarisimas de mis amigas: "No atosigues, no invadas, no lo persigas, no nada! Si se encuentran que sea por que él te busca". Yo trate de seguirlas al pie de la letra y no se exactamente como, terminamos encontrándonos. Tampoco sabemos exactamente como pero esa noche levante un poco la frente y me acorde que en algún recoveco de mi ser tenía autoestima y logre decirle que no a su invitación a "ir a enfiestarnos". Genial. Se siente bien rechazar semejante y noble propuesta.
Y la historia sigue con sus ideas y vueltas pero no quiero hacerla muy larga por que se hace denso.
Siendo sincera creo que lo relevante es que la frente no se mantuvo siempre tan alta. Ahora me nace acordarme de alguna invitación al cine que no obtuvo respuesta. Principalmente mi ego fue severamente humillado durante Semana Santa en un viaje con la comunidad. Básicamente, fui rechazada sin culpas. Terrible. Y la mañana siguiente, negra y lúgubre a pesar de ser Domingo de Resurrección juré que nunca más iba a ceder a este tipo. Pero, obviamente no cumplí... y volví a repetir. En mi defensa (triste, miserable y necesitada defensa) puedo aclarar que siempre el alcohol estuvo presente y la falta de limites propios tuvo mucho que ver con mi borrachera. No creo que sea suficiente pero, algo es algo.
Lo central es que, aunque tengo mis historietas y salientes, sigo esperando a que este roquero maldito tenga ganas de invitarme a salir. Esta clarisimo que no. Es evidente que en esta vida esa no es una opción.. pero las ansiedades y deseos tienen poco que ver con lo evidente... así que muy de a poco me voy convenciendo de los limites de estos encuentros y de lo poco que hay para demandar cuando la oferta es tan paupérrima.
El roquero, con ese look tan bohemio que lo representa, con esos tatuajes y tanto porro dando vuelta, terminó siendo tan histerico como el resto del mundo. Ni un poquito de originalidad. Yo lo deseo asi que él no quiere. Y él quiere a esa que no lo desea a él. La historia de mi vida, pero ahora yo soy la victima. Ironico, ¿no es cierto?
Lo triste es que yo escucho de su boca el "loca, yo te quiero mucho a vos, de verdad!" y me quedo requete contenta.
Todo este relato del pasado es para entender el presente y a eso voy.
Este fin de semana.
Volvimos a roquear.
Clava Pastela 1: La introducción
Antes que nada hago una pequeña aclaración: Tía querida si estas leyendo esto, recomiendo que censures esta entrada y hagas un salto a la próxima... el relato tiene situaciones no aptas para todo publico (básicamente no aptas para menores o familiares directos!)
Dicho esto empiezo por el principio por que es el mejor modo de entender el presente.
Vamos a hablar del Roquero.
La primera vez que lo vi estaba en Lima, en el aeropuerto, sentada justo enfrente al bar de fumadores. Él estaba con su pelo largo (y sucio?), un sombrero cheronca, y su pose desgarbada tocando el bongo. Alto, flaco. Barba y pecas. Look Bohemio. Look Roquero. Me gustó en ese instante y hasta ahora, aunque la lógica indica lo contrario, no me dejó de gustar.
Él y sus amigos viabajan a México DF igual que yo asi que nos fuimos cruzando a lo largo de las escalas. En el último vuelo, San José-México, viajamos en el mismo avión y la misma fila de asientos lo que generó que yo empezara a charlar con su amigo de rulos rubios y de a poco pegáramos buena onda. Yo estaba sola así que después del viaje me quede con ellos en el aeropuerto, comimos juntos y los acompañe a alquilar un auto. Eran 4 y no teníamos idea de que ese encuentro iba a terminar siendo trascendente en nuestro verano. Hicimos todo México con ellos: pegamos tanta buena onda que armamos un muy buen grupo de amigos y términos autoproclamandonos "la comunidad".
En esa comunidad quedo claro desde la primer noche que yo tenía muchas ganas de..roquear. Sentí que era un verano dedicado a mi misma, a romper con esquemas viejos, a animarme a cosas nuevas. Básicamente a lanzarme al desafió de atravesar el placer sin culpa.
Lo ideal hubiera sido sin culpa y sin excesos pero esa parte me costo un poco.
México fue mucha joda, mucho alcohol y primer experiencias de compartir el colchón con un hombre que no es mi novio. Muuuuy intenso. Muy, muy, muy.
El tipo era la antítesis del "buen candidato": roquero, todo tatuado,tan amante del cine como de las drogas y del alcohol. Cero mi estilo. Cero mi perfil. Quizás por eso me gustó tanto....
El roquero había dejado muy claro que estaba en plena etapa de descontrol y soltería. Con sus 22 años había estado 5 años de novio y desde hace un año y medio estaba en el mercado otra vez. No solo no prometía nada sino que ni siquiera se esmeraba en chamullar un poquito. No me vendió "peras por manzanas", no me mintió, no me ofreció nada que no estaba dispuesto a dar. Durante los 15 días no escuche NUNCA un piropo ni una ponderación con tono algo-mas-que-amigos. Creo que lo máximo que logre fueron expresiones de alegría cuando se encontraba con mi escote y alguna noche mirándome desde la cama me dijo muy serio: "Che, de verdad es que tenes un orto de la puta madre".
Eso fue todo.
No pidas más, no pretendas más.
¿Un hijo de puta él? Quizás.. ¿Idiota y regalada yo? Seguro. Pero la estabamos pasando bien
En teoría, el placer maduro y sin compromisos cerraba por todos lados pero en la práctica.. ese roquero maldito me volvía loca. Me divertía, me hacia reír y me daban ganas de cuidarlo y protegerlo. Más de una vez pegamos charlas profundas y cada vez que hablabamos de su historia, de su familia, de sus heridas yo quería convertirme en su amiga intima, en su salvación, en su guia. Una verdadera... locura. Claramente tenía muy poco que ver con el plan de "solo placer" no?!?
y yo cada vez más obesionada con este pendejo.
Y lo peor es que yo le caí bien, le divertí. Le pareció insolito tanto encuentro con alguien tan pero tan distinta a él. Creo que me tomó cariño. y voy a confesar que alguna vez me llegó a decir que me quería mucho (No hace ni falta aclarar que siempre en tono muy pero muy amistoso)
Nos despedimos en México. Mi última noche en Cancún las chicas ya se habían ido y yo tenía que dormir sola en un hostel. Él me ofreció dormir en su casa, con los chicos y no pagar hostel. Obvio que acepte, feliz. Durante el día me fui sola a una excursión y llegué a la casa tipo 8 de la noche. Resulta que este sujeto, aún sabiendo que yo iba, tenía organizado un programa de hombres. Habían planeado salir con el primo de uno de los chicos que lo iba a llevar a un cabaret. Así como leen.
De casualidad aparecieron las chicas que habían tenido un problema con el auto y se quedaron en la casa conmigo mientras ellos salían. El programa no era apto para mujeres pero nunca se les pasó por la cabeza cambiarlo. Osea que ahí quede yo, solita sin roquero, durmiendo en un sillón en mi última noche. A las 4 de la mañana volvieron, ebrios y drogados. y ¡ahí se acordó que yo estaba! y se lanzó a mi sillón.
y yo, dormida y sobria, en mi última noche, no pude decirle que no
y nos despedimos en su cuarto.
y creo que en ese mismo instante, yo me despedí de mi orgullo....!!
Dicho esto empiezo por el principio por que es el mejor modo de entender el presente.
Vamos a hablar del Roquero.
La primera vez que lo vi estaba en Lima, en el aeropuerto, sentada justo enfrente al bar de fumadores. Él estaba con su pelo largo (y sucio?), un sombrero cheronca, y su pose desgarbada tocando el bongo. Alto, flaco. Barba y pecas. Look Bohemio. Look Roquero. Me gustó en ese instante y hasta ahora, aunque la lógica indica lo contrario, no me dejó de gustar.
Él y sus amigos viabajan a México DF igual que yo asi que nos fuimos cruzando a lo largo de las escalas. En el último vuelo, San José-México, viajamos en el mismo avión y la misma fila de asientos lo que generó que yo empezara a charlar con su amigo de rulos rubios y de a poco pegáramos buena onda. Yo estaba sola así que después del viaje me quede con ellos en el aeropuerto, comimos juntos y los acompañe a alquilar un auto. Eran 4 y no teníamos idea de que ese encuentro iba a terminar siendo trascendente en nuestro verano. Hicimos todo México con ellos: pegamos tanta buena onda que armamos un muy buen grupo de amigos y términos autoproclamandonos "la comunidad".
En esa comunidad quedo claro desde la primer noche que yo tenía muchas ganas de..roquear. Sentí que era un verano dedicado a mi misma, a romper con esquemas viejos, a animarme a cosas nuevas. Básicamente a lanzarme al desafió de atravesar el placer sin culpa.
Lo ideal hubiera sido sin culpa y sin excesos pero esa parte me costo un poco.
México fue mucha joda, mucho alcohol y primer experiencias de compartir el colchón con un hombre que no es mi novio. Muuuuy intenso. Muy, muy, muy.
El tipo era la antítesis del "buen candidato": roquero, todo tatuado,tan amante del cine como de las drogas y del alcohol. Cero mi estilo. Cero mi perfil. Quizás por eso me gustó tanto....
El roquero había dejado muy claro que estaba en plena etapa de descontrol y soltería. Con sus 22 años había estado 5 años de novio y desde hace un año y medio estaba en el mercado otra vez. No solo no prometía nada sino que ni siquiera se esmeraba en chamullar un poquito. No me vendió "peras por manzanas", no me mintió, no me ofreció nada que no estaba dispuesto a dar. Durante los 15 días no escuche NUNCA un piropo ni una ponderación con tono algo-mas-que-amigos. Creo que lo máximo que logre fueron expresiones de alegría cuando se encontraba con mi escote y alguna noche mirándome desde la cama me dijo muy serio: "Che, de verdad es que tenes un orto de la puta madre".
Eso fue todo.
No pidas más, no pretendas más.
¿Un hijo de puta él? Quizás.. ¿Idiota y regalada yo? Seguro. Pero la estabamos pasando bien
En teoría, el placer maduro y sin compromisos cerraba por todos lados pero en la práctica.. ese roquero maldito me volvía loca. Me divertía, me hacia reír y me daban ganas de cuidarlo y protegerlo. Más de una vez pegamos charlas profundas y cada vez que hablabamos de su historia, de su familia, de sus heridas yo quería convertirme en su amiga intima, en su salvación, en su guia. Una verdadera... locura. Claramente tenía muy poco que ver con el plan de "solo placer" no?!?
y yo cada vez más obesionada con este pendejo.
Y lo peor es que yo le caí bien, le divertí. Le pareció insolito tanto encuentro con alguien tan pero tan distinta a él. Creo que me tomó cariño. y voy a confesar que alguna vez me llegó a decir que me quería mucho (No hace ni falta aclarar que siempre en tono muy pero muy amistoso)
Nos despedimos en México. Mi última noche en Cancún las chicas ya se habían ido y yo tenía que dormir sola en un hostel. Él me ofreció dormir en su casa, con los chicos y no pagar hostel. Obvio que acepte, feliz. Durante el día me fui sola a una excursión y llegué a la casa tipo 8 de la noche. Resulta que este sujeto, aún sabiendo que yo iba, tenía organizado un programa de hombres. Habían planeado salir con el primo de uno de los chicos que lo iba a llevar a un cabaret. Así como leen.
De casualidad aparecieron las chicas que habían tenido un problema con el auto y se quedaron en la casa conmigo mientras ellos salían. El programa no era apto para mujeres pero nunca se les pasó por la cabeza cambiarlo. Osea que ahí quede yo, solita sin roquero, durmiendo en un sillón en mi última noche. A las 4 de la mañana volvieron, ebrios y drogados. y ¡ahí se acordó que yo estaba! y se lanzó a mi sillón.
y yo, dormida y sobria, en mi última noche, no pude decirle que no
y nos despedimos en su cuarto.
y creo que en ese mismo instante, yo me despedí de mi orgullo....!!
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